Vendía armas en una comisaría de Hurlingham

Un agente fue detenido y apartado de la Policía al convertirse en el principal sospechoso de haber vendido una escopeta de la propia.

El caso se descubrió cuando el viernes pasado, en un control de rutina en La Matanza, la Policía descubrió en el baúl de un remís una escopeta 12/70 de su propiedad. Los ocupantes del auto, un Peugeot 504 fueron detenidos y luego declararon que la habían comprado en la comisaría 4ª del barrio Villa Mitre, en Hurlingham.

Así fue que la Policía detuvo a un oficial principal de sus propias filas: Sergio Leguizamón, de 28 años. Fuentes de Asuntos Internos de la Bonaerense confirmaron a Clarín que hasta el momento en que se descubrió el arma, gracias al operativo callejero, las autoridades de la comisaría 4° no habían denunciado la desaparición de esa escopeta reglamentaria. “El efectivo Leguizamón tenía acceso a la armería de esa dependencia pero todavía no pudimos confirmar si era el encargado o había alguien responsable que no denunció el faltante, como correspondía”, explicó la fuente policial.

Leguizamón ahora está separado de la Fuerza y sujeto a un sumario administrativo. La declaración de los detenidos inicialmente concuerda con datos que aportaron en la comisaría sobre los días y horarios en que trabajó el policía acusado de vender el arma.

“Hubo declaraciones que aseguran que este sujeto ofrecía el arma a cambio de dinero pero todavía no sabemos cuánto pedía”, comentaron en Asuntos Internos, donde también están investigando por qué no se denunció la ausencia de la escopeta. “Es un hecho aislado, ya que no es fácil vender un arma policial”, dijeron.