Morón le ganó a Chacarita 2 a 0 y toma distancia de los tres que pelean por no descender

Con orden, algo de fortuna y buenas actuaciones del arquero Leguizamón y del enganche Víctor López, autor del golazo que liquidó el clásico de anoche en San Martín, Morón venció a Chacarita; y tomó distancia de los equipos que luchan por la permanencia en la B Metro.

El Gallo logró un triunfo que necesitaba como el agua para cortar la mala racha. El primer triunfo en lo que va del año le sirvió para alejarse de Flandria y Defensores de Belgrano, quienes pelean por el descenso, y de la UAI Urquiza, que está última en promedios pero divide por esta sola temporada. El partido sirve de envión también por el rival, que terminó calentito, con un menos por un salvaje ataque a Zuñiga, y después protagonizó incidentes en la zona del vestuario, cuando los jugadores se habían retirado del terreno de juego.

«“Hicimos un partido inteligente. Por momentos Chacarita nos superó, pero nosotros supimos jugar con el apuro y con los errores del rival. Luego se nos simplificó cuando ellos quedaron con un hombre menos”», explicó el DT, Mario Grana, que también respira en el cargo.

El partido se abrió, es cierto, casi por accidente. Tras un centro de Granero, el zaguero Rocaniere quizo despejar de cabeza pero la pelota se metio en el arco de Otarola. Terminaba el primer tiempo y Chacarita no sólo no había  concretado sino que se iba un gol abajo.

Pero la segunda parte fue de Moron por manejo del terreno y de los tiempos. Akerman lo tuvo al estrellar su remate al palo en un pique de mano a mano. Leguizamón cumplía una tarea sólida (se supone que Chiche Migliardi vuelve el próximo martes ante Deportivo Morón) y Chaca ponía de más. Tanto que Rocaniere se fue expulsado por una falta sobre Zúñiga, a quien luego le pegó una trompada y lo pisó estando tirado. Un asesino. El volante de Morón terminó ensangrentado y tuvo que jugar con una venda el resto del encuentro.

Con el local golpeado, llegó la frutilla del postre, el olor a terminado. David Lopez, un enganche (29) que llegó en junio del año pasado a prueba recomendado por el Chino Zárate, fusiló a Otarola desde un ángulo cerrado y sentenció el dos a cero. Pudo hacer mas el Gallo, cuando Akerman le facilito el gol a Ferreyra pero tapó el arquero. Festejó el Gallito en un clásico que pintaba de punto, pero fue banca.