La violencia volvió a Morón tras una derrota que lo dejó con posibilidades de descender

La derrota ayer ante Defensores de Belgrano, las posibilidades de descender en la última fecha y el ascenso de Chicago a la B nacional fue demasiado para la hinchada del Gallo, que escribió otra triste página deportiva y policial, por primera vez en el Nuevo Francisco Urbano.

El «Gallo» de Salvador Pasini tenía que ganar en su estadio para salvarse del descenso. Y hasta se salvaba con un punto, gracias a la derrota de Flandria, ya descendido, ante la UAI, que mantuvo la categoría a una fecha del cierre de la temporada regular de la Primera B.

Sin embargo, el equipo del Bajo Belgrano, al que Morón goleó en la primera rueda, triunfó 1 a 0 con tanto de Gastón Grecco al minuto del segundo tiempo. Y al final desató la locura en la hinchada del equipo de zona oeste, que pese a todo y gracias a aquellos 5 triunfos al hilo, marcha séptimo con 55 puntos en el campeonato y que de ganar ayer no sólo dejaba de pensar en el descenso sino que se metía en el Reducido: pasaba a Barracas (6°) y mandaba al descenso a Defensores, hoy en el quinto y último lugar de la liguilla por el segundo ascenso.

La Policía arrojó gases lacrimógenos y balas de goma en la calle. Pero, lo peor, es que tras el partido, la barra brava del Gallo intentó ingresar al vestuario para apretar a los jugadores del equipo de Salvador Pasini.

En un primer momento, no hubo presencia policial en las tribunas, donde los hinchas se tomaron a golpes, pero después se produjo un nuevo enfrentamiento con efectivos de la Bonaerense. El conflicto se trasladó a la calle donde continuaron las detonaciones. La Policía no reportó heridos ni detenidos. Hace una semana, cuando lanzaba el nuevo comando de patrullas, el ministro de Seguridad bonaerense, Alejandro Granados, había adelantado que no quería esos móviles para custodiar un partido. «El día que veamos uno de estos móviles en un partido de fútbol de Morón es un escándolo. Nosotros estamos para cuidar a los vecinos. De lo otro que se arreglen(…) «, dijo durante su visita y cumplió. El drama es que de la seguridad en las afueras del estadio es competencia lógica del Estado.

Primero los hinchas rompieron el alambrado e intentaron ingresar al campo de juego. Luego hubo incidentes entre ellos y, finalmente, a la salida del estadio.

Sin duda, influyó en el estado de ánimo de los hinchas el hecho de que Chicago había concretado el ascenso al Nacional, y por ende tiene chances de volver a la Primera A en el minicampeonato del próximo semestre. Mientras que Morón se complicaba solo con los promedios y se le iban chances de pelear arriba. Pero nada está perdido. Todavía puede clasificar al Reducido si le gana al descendido Flandria.

El equipo de Jáuregui cayó ante la UAI y se fue. En tanto, Dálmine empató con Tristán Suárez y si llegara a perder en la próxima ante Colegiales descenderá indefectiblemente (divide por dos temporadas), ya que tendrá un promedio menor al de Defensores o Morón, aún si este perdiera con Flandria. Pero si no se le da ese resultado Morón estará obligado a sumar un punto para no ir a un desempate con Defensores por la permanencia. Será vital la reacción del plantel, como también el incentivo que reciba Flandria. Queda mucho en juego.