El debate por la PC generó cruces, desde el caso Arruga hasta sospechas por el narcotráfico

El tratamiento del proyecto de Policías Comunales generó un extenso debate en la Cámara Baja. Hubo cambios de último momento, cruces entre los que acompañaban el voto y duras críticas del FAP, FIT y UP. El ministro Granados dijo que marcará «un antes y un después». «El caso (de Luciano) Arruga nos pasó a nosotros. No queremos más un caso Arruga. Hay que hacerse cargo y aprender de los errores. Ésta es una ley de la vida», enfatizó en su discurso el diputado sciolista Guido Lorenzino, quien hizo una encendida defensa de la iniciativa. El massista Jorge Sarghini, en tanto, se atribuyó «el mérito» de haber instalado el tema y sugirió que, una vez pasado al Senado, el FR hará uso de su mayor volumen para lograr modificaciones. Luego hubo un fuerte contrapunto entre el diputado Mario Giacobbe (del FR) y el sabbatellista Marcelo Saín: Giacobbe criticó la falta de entrenamiento que prevé el proyecto y la eliminación de la averiguación de antecedentes, lo cual fue rebatido por Saín. El proyecto fue largamente debatido en el recinto con la presencia del ministro de Seguridad, Alejandro Granados, aunque se aprobó minutos antes de las 21:00 con el aval general del FpV, el FR -que manifestó disidencias- y aliados, más allá del rechazo planteado por otras agrupaciones políticas, como el Frente Amplio UNEN y la Izquierda. Jorge Silvestre, titular de la bancada de la UCR –que junto al Frente Amplio Progresista y al Frente de Izquierda y de los Trabajadores (FIT) votaron en contra–, sostuvo que “ahora inventan una policía de proximidad que no combate el delito”, y acusó al FpV por “tener fines electoralistas detrás de la propuesta”, al tiempo que se mostró “sorprendido por la postura del FR”. En tanto, el presidente del bloque del FAP, Marcelo ‘Oso’ Díaz, fue más allá, al sostener que “la Policía Comunal demuestra el fracaso de 27 años del PJ en territorio bonaerense”, y pronosticó que “el error de llevar adelante este proyecto se va a emparentar con la cooptación de las fuerzas locales por parte del narcotráfico, tal cual sucedió en México”. Christian Castillo, del FIT, también cuestionó la iniciativa, al destacar que “la nueva fuerza de seguridad refuerza el poder de fuego de la Policía Bonaerense”. Mario Giacobbe, también del Frente Renovador, cuestionó que la Policía no pueda detener a una persona por averiguación de antecedente. Uno de los cambios hechos por los sectores más duro del kirchnerismo al proyecto original. También, el diputado de la Tercera Sección, criticó otra de las modificaciones que tienen que ver con el uso del arma de fuego. El proyecto sancionado establece que será usada “como última instancia” y que el efectivo de la Policía Local no podrá usar su arma fuera del horario de servicio. De hecho deberá dejar de portar su reglamentaria cuando finalice su horario laboral. “Un policía es policía todo el día; no podemos privarlo de usar su arma reglamentaria” dijo en el recinto. También cuestionó la imposibilidad de que miembros de otras fuerzas de seguridad ingresen a formar parte de la Policía Muncipal. Además el presidente del bloque Unión Celeste y Blanco, Guillermo Britos, acompañó en general la iniciativa, pero con algunos cuestionamientos, sobre todo los cambios hechos en la Comisión de Derechos Humanos. “En cualquier lugar del mundo hay 3 fuerzas: Policías locales, provinciales y fuerzas federales” dijo en otro tramo de su discurso. También hizo hincapié en la formación reclamando que sean formados por el mismo personal que forma a los agentes de la Policía Bonaerense. La diputada provincial de Unidad Popular, Rita Liempe, advirtió sobre “la sospecha de corrupción que recae sobre los intendentes y sus vínculos con distintos negocios ilegales, le estamos otorgando mayor posibilidad de maniobra con una policía a su disposición”. Felíz El ministro de Seguridad, Alejandro Granados, siguió ayer de cerca, en los palcos del recinto de la Cámara baja, el debate por la policía local. “Marcará un antes y un después en la política de seguridad de la Provincia”, dijo luego de la media sanción. Granados resaltó que “ahora esperamos un rápido tratamiento en el Senado” y señaló que “a partir de la puesta en marcha Policía Local va-mos a provocar un fuerte golpe a la delincuencia, porque nos permitirá trabajar con unos 15 mil nuevos efectivos en el término de un año, y así, duplicaremos la cantidad de efectivos en las calles para la prevención”. “Los intendentes van a poder sumarse de lleno a una problemática sobre la cuál poco y nada podían hacer a pesar de que perjudicaba a los vecinos”, señaló el titular de la cartera de Seguridad. Detalló, además, que “cada intendente será el jefe de policía de su distrito y tendrá potestad para controlar y dirigir a los efectivos que allí se desempeñen y la Provincia no solo pagará los sueldos de los policías locales, sino que se ocupará de su formación y tendrá a su cargo la coordinación general”.]]>