Se declaró culpable uno de los acusados del crimen del heladero y ahora espera sentencia

Un joven acusado por el crimen del heladero de Morón Sur Gustavo Guinch asumió «la responsabilidad» y luego «pidió disculpas a la familia» durante una audiencia ante el Tribunal de Responsabilidad Juvenil 2 de Morón, donde el próximo nartes se dictará la sentencia.

El juicio se había suspendido porque uno de los acusados (el otro ya fue juzgado y está preso) se había fugado en 2012. Ahora no sólo tuvo que presentarse a las audiencias, tras ser recapturado, sino que  inclusive reconoció otros hechos por los que será juzgado en La Matanza.

El Tribunal Juvenil de Morón, compuesto por los jueces Cecilia Drago, Angélica Parera y Ricardo Llamas, dictará sentencia el 3 de junio.

El debate comenzó el 20 y se extendió hasta el martes pasado. Fueron citados 29 testigos propuestos por el fiscal de juicio Pablo Cabreja.

El acusado, que ahora tiene 21 años, tenía apenas 17 cuando sucedió el hecho. Está acusado de «homicidio criminis causa» por el asesinato del dueño de la heladería «Caribe”, por el que ya fue condenado a 12 años de cárcel en un juicio abreviado otro joven que también era entonces menor de edad.

El crimen de Guinch fue cometido el 23 de noviembre de 2009, cuando el heladero, que ese mismo día había bautizado a su pequeña hija, realizaba a bordo de su auto una entrega de helado en una casa situada en Monseñor Añeiros y Alessandri, de Morón.  Tras dejar el pedido y cuando se disponía a abordar su Peugeot 504, Guinch fue abordado por dos delincuentes armados que acababan de cometer un robo en la zona.

Los delincuentes, que no pudieron escapar de ese hecho a bordo de una moto que habían robado a tres cuadras, intentaron apoderarse del auto del heladero para continuar con su huida. Guinch intentó huir en el rodado y los ladrones dispararon varias veces contra el Peugeot. Uno de los proyectiles ingresó por el asiento del conductor y le perforó un riñón, tras lo cual siguió su recorrido y le causó gravísimas lesiones en el estómago. La víctima pudo manejar herido hasta su heladería, situada a cinco cuadras de allí, donde fue auxiliado por su mujer y trasladado al hospital de Morón, donde murió una semana después debido a las graves lesiones sufridas.

“Él dice que está arrepentido y se hace responsable de todo pero lo hace para que le bajen la condena. No muestra remordimiento y sabía muy bien lo que estaba haciendo”, señaló Karina Guinch, hermana de Gustavo. Tanto el fiscal como nuestro abogado van a pedir doce años de prisión.
“No confío en la Justicia, nada me va a devolver a Gustavo”, declaró antes del juicio. En marzo de 2012, cuando iba a ser juzgado, logró escapar. Sin embargo, el acusado se presentó, aunque con atraso, a la primera audiencia y pidió declarar. «Comenzó pidiendo disculpas a la familia, cosa que nadie creyó y luego siguió diciendo que se declaraba culpable de todos los cargos que se le imputaban», afirmó la hermana del heladero. «Todos los presentes se quedaron sorprendidos», afirmó.

«Como aún se lo sigue considerando menor ante la ley, la pena prevista por homicidio va desde los 10 a 15 años, luego sería juzgado en La Matanza por otros dos asesinatos cometidos a fines del año pasado pero esta vez como mayor de edad ya que hoy en día tiene 21 años», explicó la querellante a Télam.