Aparicio dice que "garantiza" los comedores escolares, aunque en los consejos se lo cuestiona

Mientras que el ministro de Desarrollo Social, Eduardo Aparicio, aseguró que “los comedores escolares funcionan con normalidad y están garantizados para todos los chicos que concurren a los mismos en las escuelas públicas de la Provincia”, desde los consejos escolares de Morón e Ituzaingó le cayeron durísimas críticas, pese a que adoptaron estrategias distintas, conforme a su conducción política. «El presupuesto será siempre el necesario para atender la totalidad de la demanda”, comunicaba ayer el funcionario provincia, que asumió hace apenas seis meses, con la tarea de recortar el gasto. Al mismo tiempo, en el Tribunal Laboral 4 de Morón, abogados de su cartera se enfrentaban a consejeros massistas de Ituzaingó, que acompañaron a una madre para la presentación de un amparo que logró una medida de «no innovar» en las escuelas de ese distrinto, donde este mes se redujeron 2.500 cupos del Servicio Educativo Alimentario. Los representantes del Consejo salieron indignados de la reunión por «el nivel de agresión de la gente del Ministerio». «Hasta ayer no habían acatado el amparo por lo que estamos trabajando en la prueba de q no cumplieron para solicitar las sanciones que el mismo fallo preveia. Pero lo importante no es eso sino  se recupere lo que recibían los nenes al menos hasta fin de mayo», sostuvo la ex diputada Marina Casesse, asesora del bloque massista en Diputados y del Consejo. Mientras tanto, el municipio de Ituzaingó siguió ayer repartiendo mobiliario escolar junto a los consejeros del FPV, lo que fue considarado por lo menos un «puenteo» sobre la jurisdicción escolar. Por otra parte, luego de mantener reuniones con funcionarios de Desarrollo Social, del SAE y de Educación, autoridades del Consejo Escolar de Morón consiguieron la promesa de que en  julio se devolverá una parte de los 6.600 cupos para desayuno, almuerzo y merienda que la Provincia recortó este mes. El recorte afectó a un tercio de la población escolar asistida por el SAE en el Conurbano, según denunció el SUTEBA, que esta semana se reunió con el Defensor del Pueblo de la Provincia para que interceda ante el Estado. El ministro de DS, Eduardo Aparicio, se reunió por su parte hace una semana con legisladores opositores que no salieron para nada conformes de la cita concertada en la Cámara de Diputados, en La Plata. De hecho, un diputado massista presentó un recurso de amparo para que la Justicia dicte una medida de no innovar, lo que ya hicieron dos tribunales en favor de los estudiantes de Tres Arroyos y de Ituzaingó. Mabel Mesa, vicepresidenta del Consejo de Morón (que maneja Nuevo Encuentro), reconoció que no siguen esa vía y, en cambio, llegaron a un acuerdo para reorganizar el SAE en el distrito. “Si no cumplen las promesas veremos qué medidas tomar”, dijo. De todas formas, el acuerdo tiene una noticia buena y una mala. La buena es que el Consejo, que este mes recibió menos dinero que en mayo para destinar a los comedores escolares, tendrá una mejora en su presupuesto (que en rigor se distribuye entre las escuelas, que hacen se proveen por su cuenta). La mala es que, aún cuando se reponga parte de los 6.600 cupos que fueron recortados este mes, habrá menos alumnos que reciban este refuerzo alimentario en las escuelas, jardines y centros especiales. De por sí, el sistema ya era deficiente. Y por eso explican en el Consejo que se decidió descentralizar la compra de los alimentos en las escuelas. Dicen que economiza y genera mayor transparencia. “Cada escuela puede elegir su menú. Los chicos no están comiendo bien”, apuntó Mesa. La Provincia basó el recorte en la necesidad de reorganizar los cupos. Otorgó en mayo un aumento per cápita del 30%, pero redujo en la misma proporción la cantidad de beneficiados. Fue algo lineal e “inconsulto”, por lo que desde principios de mes, si bien este tema nunca explotó en los grandes medios, en La Plata hacen cola consejeros, dirigentes gremiales y políticos, para retrotraer semjante absurdo. En Morón se consiguió que se garantizara el SAE en las escuelas de jornada completa, los centros de Educación Complementaria y los Especiales (discapacitados). Pero habrá colegios que sentirán la merma. Directivos y consejos toman la decisión de informar donde el servicio es indispensable y donde no. “Hay escuelas donde puede sobrar comida, pero no la van devolver”, justifican para hacer el reordenamiento. En los primeros diez días de julio se verán los cambios; y si se tienen que hacer otros.]]>