Un muerto en cruce de barras de Ituzaingó; la Municipalidad dice que no jugará más de local

La barra del Atlético Ituzaingó volvió a ser protagonista de la violencia cuando ayer su equipo debía enfrentar a Victoriano Arenas en su estadio. Una pelea entre dos facciones dejó como saldo un muerto, un herido en grave estado y 20 detenidos. El titular del club lo atribuyó a una «interna municipal».

Esta vez los incidentes ocurrieron en la previa del partido que debían jugar Ituzaingó y Victoriano Arenas, por la Primera D. El encuentro debió ser suspendido a minutos de comenzar. Es el cuarto muerto por hechos de violencia en el fútbol en una semana.

El choque se dio entre dos sectores de la barra identificados como San Alberto y Aquino, entre las calles Mariano Acosta, Pacheco y General Rondó, según informó Lucas Romero, integrante del departamento de prensa de Ituzaingó. «Durante la semana se preveía que podían chocar las barras, que pelean por ganar poder en el Municipio», señaló el periodista al canal de noticias TN.

Según trascendió, un grupo de la barra esperaba en las adyacencias del estadio cuando pasó un auto por la zona y desde el interior del mismo comenzaron a disparar. Los heridos fueron trasladados a un hospital de la zona, donde finalmente falleció uno de los involucrados mientras que hay otro herido en grave estado. La policía logró detener a los tres ocupantes del vehículo. El barra asesinado sería Ariel -alias El Enano-, de 32 años y sería uno de los líderes del sector de la hinchada denominado Aquino.

De esta manera, son cuatro los muertos por violencia en el fútbol en los últimos seis días. En el Verde la cosa viene de mal en peor. Hace un año la hinchada intentó movilizarse hasta Libertad para ver, aunque no podía ingresar al estadio, el clásico con Midland. En el camino se cruzó con la Policía y en el tiroteo terminó por ser asesinado un comerciante de Merlo. No hubo secuelas. Ituzangó además sufrió distintas clausuras en su estadio por hechos de violencia en los últimos años. Aún así ascendió, y se fue al descenso. Casi nada cambió. Lo único es que ahora el gobierno de Ituzaingó, que tenía en la figura del concejal Juan Carlos Roumieux a uno de los políticos más cercanos a la barra, ahora pide no jugar más de local.

«Hemos estado en contra de la habilitacion de la cancha de Ituzaingó para recibir cualquier partido de fútbol. Cuando se produjo un hecho en Libertad no dimos concentimiento para que se habilite, tampoco la Policía de Ituzaingó. Esto fue finalmente articulado entre el club y el APREVIDE. No queremos que juegue de local. Siempre dijimos que esta era una situacion que podía ocurrir», salió a decir anoche el subsecretario de Seguridad del Municipio, Hugo Rojas. No ofreció datos sobre las víctimas. Ni apuntó con nombre y apellido contra ningún responsable.

En cambio, el presidente del club, Federico Núñez, dijo que la interna sólo podía entenderse por una «interna municipal», que en la entidad «no hay nada para repartirse».

Esta claro que el gobierno de Ituzaingó se saca el saco cuando le conviene:  en febrero de 2012, cuanso se firmo el inicio del tramite para obtener la titularidad registral de las tierras donde está emplazado el estadio, el intendente Alberto Descalzo, encabezó acto, como también participó de los festejos del centanario.