Padres enardecidos en el Jardín de la UAI en Castelar: denuncian abusos de un cocinero

Padres del jardín de infantes Juan Bautista Alberdi, perteneciente a la Universidad Abierta Interamericana (UAI) de Castelar, denunciaron supuestos abusos por parte de un cocinero. Ayer, en una reunión en la sede de Arias y Santa Rosa agredieron a las autoridades, que tuvieron se atrincheraron.

Hay cuatro denuncias radicadas en la fiscalía N°3 de Morón (a cargo de Pablo Galarza) por los supuestos delitos contra los menores. El cocinero, afirmaron, aprovechaba la ausencia de la maestra para «bajarle la bombacha» a algunas nenas, a las que «manoseaba» y «besaba en la boca».

Durante la prolongada protesta, los padres reclamaron la rápida acción de la Justicia, una respuesta de las autoridades «que no separaron al cocinero» de su cargo y la intervención de las autoridades municipales por lo que ocurre en el jardín avalado por la UAI.

La abogada del colegio pidió a los padres de las posibles víctimas que concurran el martes, pues habrá un equipo especializado para atender a los chicos.

La indignación estalló el sábado. Una nena de sala de tres, del turno tarde, contó a sus papás que le tenía miedo al “señor de blanco”. Los mensajes de WhatsApp empezaron a correr. Así, se supo que ya había una denuncia previa y varios padres empezaron a sospechar. La furia se trasladó a la puerta del colegio.

Mauro, un papá, dijo que a su hija la atendió un psicólogo y que había relatado que “en varias oportunidades el cocinero la manoseaba a ella y a tres compañeritas más”, presuntamente cuando la maestra salía del aula a calentar las viandas de los chicos y el hombre se quedaba solo con los alumnos.

Otros nenes les dijeron a sus papás que el cocinero era muy afectuoso y que les regalaba golosinas, lo que alentó las sospechas.

Entre la gente reunida en la puerta del establecimiento, el sospechoso fue identificado como José Luis. Según confiaron, estuvo detenido unas horas, pero fue liberado por falta de pruebas, por decisión del fiscal. Desde esa dependencia judicial, les dijeron a los padres que el martes empezarán a darse turnos para que los chicos sean sometidos a peritajes psicológicos y que así se puedan reunir  pruebas de las acusaciones.

Más temprano, hubo forcejeos e insultos. Fue cuando la directora, Mónica Guarilla, salió a hablar y admitió un mal manejo de la situación por no haberle dado crédito a la primera denuncia y por no informar a la comunidad educativa. Los padres se enardecieron. “¡Qué responsabilidad le cabe al colegio por no haber tomado cartas en el asunto!”, gritaron algunos. Debió intervenir la Policía y varios directivos quedaron atrincherados.

“Este es uno de los colegio más caros de zona oeste, debería haber más control e información para los padres”, se quejaba Luján Piñeyro, madre de una alumna.

«Mi hija tiene tres años y manifestaba que no quería ir al colegio. Dijo que el cocinero la manoseaba y que la tocaba a ella y a tres compañeritos más. Los chicos ratificaron lo que mi nena dijo», relató uno de los padres al canal Todo Noticias. «Según los dichos de mi hija, él entraba al aula y le bajaba la bombacha», agregó.

Otra de las madres aseguró que, según los dichos de los chicos, el cocinero «se acercaba en el momento en el que la maestra se ausentaba del aula». «Dicen que este degenerado las besaba en la boca y las tocaba a las nenas», aseguró otra mujer.

Otro de los padres reclamó: «Queremos que aparezca un fiscal. Y que se haga presente el intendente. Estamos desde anoche en la fiscalía, hay cuatro denuncias. Nadie nos atendió, nadie viene a resolver este problema. Es algo inadmisible».

Municipio

Por su parte, el municipio de Morón emitió un comunicado en el que expesa que «a raíz de las sospechas sobre situaciones de abuso en un jardín de infantes que funciona en una institución privada, el Estado Municipal ya puso a disposición los equipos psicológicos y de asistencia dependientes de la Secretaría de Políticas Sociosanitarias y Abordajes Integrales del Municipio de Morón y ofreció toda la asesoría legal que requiera el caso.

Además de poner todos sus equipos a disposición de las familias, alumnos y alumnas, el Estado municipal se contactó con la Fiscalía de turno para hacer un especial pedido a la Justicia para que se conozca con la máxima celeridad toda la verdad sobre los hechos que ocurrieron en dicha institución privada».

Fuente: Telam, Clarin, La Nación