Familiares de Claudio Espíndola realizaron una nueva marcha por Justicia a la Municipalidad

Los familiares y amigos de Claudio Espíndola, asesinado a balazos cuando pintaba las rejas de su casa en Ituzaingó, realizaron este miércoles una marcha por justicia y seguridad que terminó en la puerta del palacio municipal. «Les cagamos el brindis», posteó el hermano de la víctima en Facebook.

El encuentro comenzó a las 18 en la plaza 20 de Febrero. Espíndola tenía 38 años y trabajaba como empleado en un laboratorio. El 22 de octubre por la mañana estaba a punto de ponerse a pintar las rejas del frente de su casa, en una zona residencial a dos cuadras del HCD, cuando fue abordado por delincuentes que le dispararon. Una bala le impactó en el pecho, matándolo a los pocos segundos. Los agresores escaparon en camioneta.

Todo ocurrió en el frente de un caserón ubicado en Doctor Gelpi al 900. El hombre vivía junto a su mujer y su hijo -de 4 años-, quienes no estaban en el lugar al momento del homicidio. «Se resistió de alguna manera a que entraran y le robaran», contó en ese momento un familiar.

Por el hecho, desde la investigación se difundió que una hipótesis se relacionaba a un posible ajuste de cuentas. Pero esa versión fue negada con énfasis por la familia. «Soy Karina, la mujer de Claudio. A mi marido lo asesinaron unos delincuentes en la puerta de mi casa mientras pintaba las rejas de nuestro hogar en la localidad de Ituzaingó», escribió la esposa en Facebook.

«En la causa que lleva la fiscal Gabriela Millán, se demuestra que no ha habido avances en la investigación, aún no están los resultados de las pericias balísticas ni del estudio de las huellas digitales. ¿Será que ya saben quien fue y lo quieren cubrir? ¿A quién están protegiendo?», se preguntó la esposa.

Asimismo, escribió: «La policía prometió que nos iba a proteger a mi hijito de 4 años y a mí. Hoy estamos muy asustados viendo que todo sigue igual, ya que siguen matando gente en los alrededores de mi casa. Todo sucede a la luz del día y con total impunidad. Parecería que la zona está liberada. Que está todo arreglado para facilitarles sus ‘ajustes de cuentas’. Saben que no hay policías suficientes, cámaras de seguridad ni patrulleros, ni tampoco tienen interés en ponerlas».

«Desde el Municipio se empezó a escuchar que fue un ajuste de cuentas…Hoy a casi dos meses que mataron a Claudio, yo coincido que fue un ajuste de cuentas…. Si, si, perfectamente pudo haber sido un ajuste de cuentas, pero no entre mi marido y los asesinos… Si no, entre los asesinos y el Intendente Daniel Descalzo, ya que fue a sólo tres cuadras del Palacio Municipal».