Entradera fatal en Villa Tesei: lo matan de un tiro delante de su esposa y de sus cinco hijos

Un licenciado en Seguridad fue asesinado de un balazo en el interior de su casa de Villa Tesei. Marcelo Fabián Rodríguez, de 45 años –sería integrante de la Armada– murió de un balazo. Los sorprendieron cuando cocinaba, delante de su esposa y sus cinco hijos, asaltado por tres hombres.

El crimen ocurrió cerca de las 22 del martes en una casa de Hurlingham. Rodríguez estaba allí junto a su esposa, la abogada Silvana Iannello, y sus cinco hijos (de 1, 2, 4, 12 y 13 años). La pareja estaba preparando los ingredientes para cocinar una paella en el quincho de la propiedad cuando por la pared del fondo –un muro de 2 metros y medio de alto que da a una obra en construcción– saltaron tres hombres jóvenes, armados y con los rostros cubiertos.

Dos de los asaltantes se quedaron en el quincho con la mujer (que estaba alimentando al más chico de sus hijos) y el otro se metió al interior del hogar, adonde estaban Rodríguez y dos de los chicos más grandes.

Según el relato que hizo Silvana al canal de noticias A24, mientras los dos ladrones que estaban con ella le pedían dinero y le exigían que se tirara al piso, el otro encaró a su marido. “En un segundo”, contó, escuchó un disparo.

La mujer reveló que uno de sus hijos vio toda la secuencia. Según le relató el chico, su padre había intentado evitar que el ladrón se metiera en un cuarto donde estaban sus otros hijos y lo agarró del brazo. Asaltante y víctima empezaron a forcejear y entonces el delincuente le disparó. “Fue a quemarropa”, describió su esposa.

Al escuchar el balazo, los dos ladrones que mantenían amenazada a la mujer pensaron que quien había disparado había sido el dueño de casa. “Escaparon por el muro a través del cual habían entrado”, explicó Silvana.

Simultáneamente, salió de la casa el ladrón que le había disparado a Rodríguez y se topó con la nena de 4 años, quien lo empujó y lo increpó. “Entonces el delincuente me apuntó a mí y luego a mi nena y al bebé de 1 año y escapó”, relató la esposa de la víctima.

Rodríguez quedó tendido en el interior de la casa, agonizando. “Mi esposo me miró y me dijo: ‘Chau, Sil’. Le dije que lo amaba y que tenía que vivir por sus hijos y que tenía que resistir y ya no habló más. En la ambulancia hizo un paro”, contó entre sollozos la abogada.

Rodríguez alcanzó a ser asistido y llevado rumbo al hospital de Haedo, pero murió en el camino.

Silvana cree que ella y su familia estaban siendo vigilados por estos ladrones. Recientemente se habían comprado una camioneta que, según la propia mujer, “era bastante llamativa”. “Venían a buscar un dinero que no teníamos”, comentó.

“El otro día ya nos habían seguido tres delincuentes y logramos evadirlos. Cada vez que mi marido llegaba a casa había que hacer un operativo, no se puede vivir así. Una vez le paró al lado un auto con tres tipos y llamé al 911, al otro día volvieron a pasar los tres tipos. Como no pudieron ingresar por delante (de la casa) porque tengo un perro guardián, ingresaron por el fondo y se llevaron a mi marido adentro”, detalló. Y luego aseguró: “Creo que nos estaban siguiendo. Detrás de mi casa hay una obra en construcción. Habían preparado un andamio para saltar y salir por delante en algún auto”.

Silvana dijo que los asaltantes tenían “entre 20 y 25 años” y que llevaban pistolas 9 milímetros. Además, remarcó que a uno de ellos se le cayó el pañuelo que le cubría la cara y que su hija lo vio perfectamente. “Ella está preparada para hace un identikit”, avisó.

Aunque el suyo es un barrio con casas en construcción y no hay cámaras de seguridad en la zona, Silvana confía en que van a dar con los asesinos de su marido, a quien definió como “un experto en seguridad”, sin más precisiones.

La mujer contó que habló con Hugo Matzkin, jefe de la Policía Bonaerense, quien le dijo que “están moviendo cielo y tierra para encontrarlos”. “Me prometió que los iba a encontrar y mi pálpito es que están cerca”, se esperanzó.

Fuente: Clarin