Uno de los fugados de Mansión Seré habría purgado una condena por violación en España

La Secretaría de Derechos Humanos de la Nación  le aceptó la renuncia indeclinable a Carlos Alberto García Muñoz, quien, según reveló el portal Infobae, cumplió una sentencia por violación y agresiones contra su ex esposa, en España. Fue uno de los cuatro fugados de Mansión Seré en 1977. Había sido empleado en esa cartera a su regreso al país y luego de haber sido homenajeado por la Presidenta en el Gorki Grana en marzo de 2013.

Muñoz era actualmente asesor de la Secretaría de DDHH y militaría en «Descamisados», junto al ministro de Defensa, Agustín Ross. En la cartera del nieto recuperado Martín Fresneda se anoticiaron de su prontuario por los medios. «García regresó al país tras cumplir 10 años de prisión en Barcelona, condenado por la sección 5 de la Audiencia de Barcelona a 15 años», indicó ese portal el domingo último. Esta tarde, luego de publicar una primera versión en la que la cartera de Fresneda iniciaría una ampliación de antecedentes, confirmó que Muñoz fue sacado del Gobierno sin mucho que explicar. «No hizo falta que pidiera sus antecedentes, vino y me presentó la renuncia, y se la acepté», contó el titular de la secretaría.

El ex asesor había regresado a la Argentina en 2011. En marzo de 2013, en el homenaje de la Presidencia a las víctimas de la represión, se sentó en la mesa central junto a Cristina Kirchner, en el Gorki Grana. Y el diciembre del año pasado, en el acto por el Día de la Democracia, la Presidenta lo nombró especialmente desde el paco del microestadio municipal de Castelar (que se levantó a metros de lo que fue la Mansión Seré); decía:

«Hoy nos acompaña uno de los que se escapó: Carlos García. ¡Carlos levántate!  Él es un sobreviviente realmente (…) Acá Carlos me dice también que se encuentran presentes otros compañeros y compañeras, que estuvieron también detenidos aquí. Y es un día muy especial por tantas cosas», destacó delante de una fervorosa militancia, donde se podían observar a otras víctimas de Seré que militan en el peronismo y organizaciones de la zona.

Tras su regreso García daba charlas a favor del Gobierno. «El hecho que desde el 2003 hasta ahora la gente haya vuelto a militar y tenga compromiso, para mí es un cambio bueno.Yo estoy tratando recuperar el tiempo perdido, muchas vivencias”, aseguró tras el acto en Morón de 2013.

No era la primera vez que uno de los protagonistas reales de «La Fuga» pisaban Seré de nuevo, tras el exilio. Daniel Russomano, Claudio Tamburrini y Guillermo Fernández no sólo han participado de actividades oficiales, sino que también han tenido que declarar varias veces en causas sobre lo sucedido en el centro de detención. Fernández, que también vive en España, lo hizo en 2008,  ante el juez Daniel Rafecas, y en abril de 2014 en el juicio oral que se sigue por el terrorismo de Estado que se ejerciera en la denominada Sub zona 16, bajo la órbita de la Fuerza Aérea.

A diferencia de García, Fernández mantenía su distancia del relato oficial, al menos hasta marzo 2008, cuando lo entrevistó Un Medio en el Gorki. «Unos y otros eran lo mismo. De hecho, estamos viviendo las consecuencias del desastre. Hay muchas cosas que reconstruir. Hay una miseria social a revertir, un patoterismo heredado de la Dictadura que hay que erradicar», definió, consultado sobre el partido que en los ’70 jugaron militares y rebeldes. El homenajeado sonoba disidente. Por ese entonces el kirchnerismo empezaba a dividir la cancha con la polémica resolución 125. «Unidos por el espanto, separados por el presente», titulaba UM la crónica del debate en el recinto, en esa misma edición de 28 de marzo.

Ningún pasado terrible excusa o exonera a nadie de sus actos. «Me parece terrible lo que pasa. Es como si los derechos de las mujeres no fueran derechos humanos», declaró hoy María José Varela, abogada de la ex mujer de García, al canal TN. Y describió: «Él dio una patada a la puerta. Entró y la violó. Ella estaba recién operada del útero. Luego quedó embarazada y tuvo un embarazo de riesgo. Le pegó en la nariz con los hijos adelante».

«García Muñoz queda preso por los malos tratos. El juicio habia sido anterior a la violación, por la cual luego lo condenaron a siete años. Para mí todo terminó en el 2004»,  sostuvo la letrada. Y amplió: «Las dos condenas que tiene son por violencia extrema. Hubo cinco lesiones, son hechos graves».