Escándalo salpica al fiscal Gral. de Morón: su chofer cayó preso por prostitución y estafa

El 22 de diciembre, un operativo de la Fiscalía 9, de drogas y trata de personas, metió preso nada menos que a quien era chofer del Fiscal General de Morón, Dr. Federico Nievas Woodgate, por los presuntos delitos de «promoción de la prostitución, peculado, amenazas y estafa en grado de tentativa».

La noticia tuvo muy pocas líneas, pero fue reflotada en los medios por una nota en el diario Tiempo Argentino, esta semana, y una carta de lectores que la diputada nacional moronense Margarita Stolbizer, publicó días antes en Clarín, uno de los pocos medios que informara el hecho.

“¿Dónde y por qué se frena la información de un crimen brutal?”, se preguntaba la jefa del GEN; y reparó en dos ejemplos: el caso de Ariel Ocampo, asesinado de un tiro en el cuello en la puerta de su casa de Ituzaingó, casi sin que trascendiera más allá de un “ajustes entre bandas”.

Y este otro: “En Morón, una valiente fiscal – Claudia Fernández- , en soledad y sin apoyos, investiga una causa de enorme trascendencia penal e institucional: la flota de vehículos oficiales del Fiscal General era utilizada por su chofer y hombre de confianza durante más de 30 años, para cometer todo tipo de delitos: tráfico de drogas, promoción de prostitución, abuso de autoridad, cohecho, estafa a la administración pública, amenazas y violencia doméstica”.

El apuntado es Juan Carlos Basualdo, quien según investigó “Tiempo”, fue acusado por su propia ex mujer por obligarla a prostituirse. “El hombre (63) no es un desconocido en los prostíbulos de la zona oeste, ni para quienes frecuentan los Tribunales de Morón. Durante más de 28 años fue el hombre de confianza y chofer de Federico Nieva Woodgate. Incluso, llegó a colaborar en procedimientos judiciales que en la actualidad están comprometidos. Está preso desde el 21 de diciembre en la comisaría de Villa Sarmiento, procesado por los delitos de promoción y facilitación de la prostitución, utilización de información o datos de carácter reservado en beneficio propio obtenidos en razón de su función o cargo, seis hechos de peculado (utilizar los vehículos de la fiscalía para cuestiones personales), estafa contra la administración pública en grado de tentativa y amenazas”, informó ese matutino porteño.

Su hijo, Eduardo Javier Basualdo, “también fue procesado pero por infracción a ley de drogas”.

“Desde la UFI 9 establecieron que el imputado se reunió a fines de octubre del año pasado en Showcenter con dos mujeres que manejaban la Clínica Spa Haedo, que funciona en Perón al 1200, a quienes les pidió $1500 por semana. Finalmente, cerraron en $700 (…) no pudieron establecer si pedía ese dinero para compartido con algún funcionario”, publicó Tiempo, el domingo último.

 

Foto Tiempo Argentino: «En familia, Juan Carlos Basualdo, copa en mano, y su hijo Eduardo (izquierda)»