El ex chofer de la Fiscalía de Morón se prendió fuego en la comisaría de Villa Sarmiento

Juan Carlos Basualdo, el ex chofer del jefe de los fiscales de Morón, se prendió fuego en el calabozo donde estaba alojado desde diciembre, por la causa que investiga su presunta participación en el negocio de la prostitución.

El ex jefe ed automotores de la fiscalía General, que dirige el Dr. Federico Nievas Woodgate, estaba alojado en la comisaría de Villa Sarmiento y se habría quemado cuando se realizaba una curación con alcohol, publicó este domingo el diario Tiempo Argentino, uno de los pocos medios que cubrió la investigación de la Unidad Fiscal especial de Trata y drogas y que mereció la atención de la diputada Margarita Stolbizer en una carta de lectores publicada por Clarín la semana pasada.

«Aparentemente, el hombre tomó un encendedor, se prendió fuego e hizo que las llamas se extendieran al resto de su calabozo. Los efectivos de la seccional lograron controlar el incendio y el preso fue internado con quemaduras de segundo grado», publicó Tiempo.

«Basualdo y un chofer fueron detenidos el 22 de diciembre acusados de haber cometido delitos aprovechando sus funciones, entre ellos la facilitación de la prostitución y la tenencia de drogas. Uno de ellos fue apresado en la localidad balnearia de Santa Clara del Mar, cuando se trasladaba a bordo de un vehículo oficial sin autorización y, al requisarlo, los investigadores descubrieron que transportaba droga.
Las detenciones se produjeron en el marco de una investigación que realizó la fiscal Claudia Fernández, quien imputó a ambos de «peculado y estafa en perjuicio de la Administración Pública-Poder Judicial».

Además, a uno de ellos lo acusaron de haber cometido «promoción y facilitación de la prostitución» y haber «utilizado información de datos reservados en beneficio propio». Tal como publicó este diario el domingo 8, la vida de Juan Carlos Basualdo cambió el 23 de diciembre de 1986 cuando comenzó a trabajar para el fiscal general de Morón, Federico Nieva Woodgate, quien ostentaba el cargo de fiscal de Cámara. En esos años, la Fiscalía de Morón contaba sólo con dos coches hasta que en 1998, con la reforma del Código Penal, Nieva Woodgate se convirtió en fiscal general, al mismo tiempo que la plaza automotriz se amplió a cinco vehículos, por lo que el jefe de los fiscales designó a Basualdo responsable del área «Automotores».

El estrecho vínculo entre Basualdo y su jefe se confirmó el 22 de junio de 2011, cuando su hijo, Eduardo, que hoy tiene 31 años, se convirtió en otro de los choferes de la fiscalía. Juan Carlos llegó a ser oficial primero y Eduardo, auxiliar quinto. Entre los dos se las arreglaban para tener al día y manejar los cinco coches del Ministerio Público de Morón, donde habrían transportado las drogas.»

Fuente: Tiempo Argentino