El abogado Dalbón pidió 11 años de prisión para el motorman de la Tragedia de Castelar

El abogado querellante de la Tragedia de Castelar, Gregorio Dalbón, pidió este lunes 11 años de prisión por el delito de estrago doloso para Daniel Roberto López, el motorman del tren Chapa 1 que en junio de 2013 chocó contra una formación detenida y dejó tres muertos y 304 heridos.

«Vengo a hablar en nombre de los muertos, mutilados y heridos de esa tragedia. López sabía lo que hacía, por eso pido que se lo condene por homicidio doloso», expresó en su alegato el abogado que fue expulsado del juicio oral por la Tragedia de Once por sus escándalos. En ambos casos, logró reunir a varias víctimas e intentó llevar la acusación hacia los maquinistas, bajo el argumento de la falla humana, en sintonía con el Gobierno.

El próximo miércoles a las 9.30 será el turno de los alegatos del fiscal mientras que el lunes 27 será el turno de la defensa.

«Pido 11 años para el motorman del tren Chapa I porque considero que quedó debidamente probado en este juicio que López atravesó tres señales que lo obligaban a aminorar la marcha y detenerse y en vez de eso aceleró, no activó los frenos y escapó del lugar del hecho», dijo Dalbón en uno de los principales tramos del alegato ante el Tribunal Oral Criminal 2 de San Martín.

La querella, integrada además por Virginia Cassola y Antonio García, centró su alegato en que el hecho se trató de un delito doloso y que López «no sólo sabía lo que tenía que hacer y no lo hizo, sino que lo que hizo lo hizo con intención», y por eso pidió una pena que va de los 10 a los 25 años de prisión.

«López no aplicó los frenos y los frenos funcionaban», señaló Dalbón en referencia a una de las pericias de la causa que fue cuestionada por la Defensa, al poner en duda el registro de los datos.

El abogado recordó que «el perito oficial (Ricardo) Díaz terminó afirmando que los datos que tenía le alcanzaban para probar que los frenos funcionaban y que «el tren tenía freno de servicio y freno de emergencia y freno de ‘hombre vivo'».

«Todos sabemos que si el conductor deja de activar el ‘hombre vivo’, el tren para. Esto es lo que López, con 32 años de servicio, no hizo», dijo Dalbón antes de reproducir el video en el momento en que el tren Chapa I se dirige a 61 kilómetros por hora hacia Castelar donde se lleva por delante la formación Chapa 19, que estaba detenida.

En el video se observa cuando el tren traspasa las señales A 177 (naranja), A 181 (apagada), y la A 185 (Roja) y va acercándose a toda velocidad al tren estacionado antes de la estación Castelar.  «Todos sabemos que este fue un hecho planificado. Este tren se lo tiraron arriba del Chapa 19 y no le importó la gente», enfatizó Dalbón.

Durante la instrucción, la abogada de los maquinistas detenidos, Valeria Corbacho (también actúa en el tema Once) advirtió que, ante la presentación de la CNRT, «como hayan quedado los comandos de la cabina al momento del impacto no son demostrativos» de la «cantidad de maniobras» que hizo el motorman para evitar el impacto. La abogada también señaló que el tren que impactó en Castelar, el llamado Chapa 1, era «un injerto» que ya tuvo otras irregularidades con múltiples arreglos y, en diálogo con radio Mitre, insistió con que hubo «fallas» en sistema de frenos.

Los peritajes oficiales también fueron cuestionados en el juicio de Once, donde un funcionario del Gobierno quedó expuesto la semana pasada ante la pregunta de una jueza que puso en duda el tiempo que tardaban los compresores en activar los frenos, algo no explicitado en los estudios presentados.