Desde la 216, Macri prometió más metrobuses: «Entrar y salir de Morón se hace imposible»

Tras la exitosa elección del PRO en Ciudad de Buenos Aires, el presidencial Mauricio Macri bajó ayer a Morón y acompañado de su vicejefa y precandidata a gobernadora, María Eugenia Vidal; y del concejal y precandidato local Ramiro Tagliaferro, se reunió con trabajadores de la Línea 216.

La reunión se realizó por la tarde en la terminal que la empresa de colectivos tiene en la calle Donato Álvarez al 100 en Morón Norte y coincidió con la entrevista que Macri realizó horas antes con dirigentes del transporte. El candidato también fue recibido por el presidente de la 216, Oscar Álvarez, quien le advirtió sobre el «lavado de dinero» en algunas las empresas del sector, cuyos nombres se reservó ante la prensa, aunque destacó el Metrobus.

El sistema de carriles para el transporte público fue el eje de su visita. «De acá sale el colectivo 166, que fue el primero en utilizar este sistema en Juan B Justo», recordó Mauricio, quien prometió que habrá más “Metrobus” y «se avanzará en el transporte interjurisdiccional con la Ciudad, para que todos los días la gente viaje mejor, más segura,  y que ahorren mucho tiempo, muchas horas valiosas que pueden dedicarle a sus afectos, a dormir o a estudiar”.

«Los metrobuses tienen continuidad en avenidas del GBA, aunque en la Provincia no se hizo nada al respecto. Entrar y salir del centro de Morón se hace imposible», aseguró Macri desde la terminal.

Además de la falta de carriles exclusivos, otro de los reclamos principales de los choferes es la falta de seguridad porque “constantemente son robados, ellos y los pasajeros, y el tema de la inseguridad en el Gran Buenos Aires está muy mal”, explicó Macri.

Por su parte, Tagliaferro coincidió en las «expectativas de cambio que tienen los vecinos» y afirmó que “los trabajadores que  recibieron hoy a Mauricio y a María Eugenia en nuestro distrito también sienten que pueden hacer un mejor transporte para la gente y que ellos mismos pueden trabajar y vivir mejor.”

En cuanto al tránsito liviano, Macri y Tagliaferro acordaron en que hay que apuntar a la construcción de pasos bajo nivel, como los que viene construyendo la Ciudad de Buenos Aires y que permitió la conectividad entre zonas de un mismo barrio, que antes estaban separadas por el ferrocarril.

 

Timbreada y respuesta oficialista

La visita de Macri terminó ayer, según contó la organización, en una recorrida casa por casa, timbre a timbre, sin medios presentes. Pero, enterados de su bajada, los dirigentes del oficialista Nuevo Encuentro no tardaron en salir a cruzarlo. El titular del bloque de diputados de Nuevo Encuentro y ex presidente del Concejo Deliberante de Morón, Adrián Grana, aseguró a la agencia Télam que los moronenses “no olvidamos los negociados que su empresa firmó con el ex intendente Juan Carlos Rousselot, el vocero de la Triple A».

«Macri no sólo perdió la memoria sino que también ha perdido la vergüenza porque muy probablemente esa vivienda que hoy visita sea uno de los miles de hogares a los que hace 20 años pretendió cobrarle 20.000 dólares por diez metros de caño», precisó. Hace unas semanas, El Diario de Morón había salido también con una campaña de afiches sobre aquel trunco proyecto del plan cloacal de finales de los ochenta.