Cortiñas celebró la renuncia del jefe del Ejército: “Milani fue una contradicción del Gobierno”

La Madre de Plaza de Mayo Nora Cortiñas celebró la salida del General César Milani al frente del Ejército y pidió que su reemplazante se presente ante la Justicia para responder si sabe qué pasó con su hijo, Gustavo, desaparecido durante la Dictadura. La dirigente de Castelar trató de “cobarde” a Milani por no declarar en carácter de testigo en el marco del Habeas Corpus que había presentado y que finalmente la Justicia le aceptó.

El martes, Milano pidió «pase a retiro efectivo» por «razones estrictamente personales», y fue reemplazado por el general de división Ricardo Luis Cundom. Milani era destinatario de de denuncias por enriquecimiento ilícito y por realizar presuntas tareas de «espionaje interno”.

La Justicia de Tucumán lo investigaba por la desaparición del conscripto riojano Alberto Ledo, en 1976, y por la cual el mes pasado la hermana de Ledo pidió que Milani fuera citado a declarar. Además, enfrenta una causa por el secuestro y tortura de Ramón Olivera y su padre, quien quedó hemipléjico a raíz de los tormentos recibidos en una cárcel de La Rioja.

“Está bien, ahora tiempo de irse a presentar a las causas que tiene y es hora que rinda cuentas. Me tomó de sorpresa como a todo el campo de DDHH y seguimos adelante para ver cómo responde”, señaló Cortiñas, ayer, al programa Punto de Encuentro (FM La Siglo de Morón).

“Haberlo nombrado fue una contradicción del propio Gobierno, porque de entrada tenía denuncias y hubo una decisión de tenerlo. Bien no le hizo a la imagen del Gobierno y esperamos que el nuevo jefe del Ejército no tenga el lastre de violaciones a los Derechos Humanos”, sostuvo la Madre. Y agregó: “Las denuncias están y hay pruebas, especialmente en el caso del soldado Ledo, a cuya familia apoyamos desde el primer momento. No es de ahora. Se puede sentar ahora en el banquillo y dar cuenta, si fue partícipe, como dicen los testigos”.

Nora había pedido comparecer ante la Justicia la ministro de Defensa, Agustín Rossi; y a Milani, que fue citado para el 18 de julio. “Ese día tampoco compareció. Me pareció un gesto de cobardía; lo único que tenía que hacer era ir al Juzgado como testigo de una época en la que fue oficial del Ejército. Queremos que se abran los archivos, quiero saber qué pasó y dónde está Gustavo. Y quiénes fueron”, sostuvo Cortiñas, quien tuvo una dura batalla con parte del poder judicial y el Gobierno. “El juez de Casación me preguntó por qué presento un Habeas. Creo que es una herramienta de la Constitución y de un Gobierno democrático. Este militar no se presentó. El Ministerio cada tanto presenta algunas carpetas que estaban en el archivo, pero no se pueden dejar a miles de familias en la incertidumbre”, apuntó.

Ante el Ejecutivo Cortiñas agotó todas las instancias, pero la información que se brinda es parcial y parece estar seleccionada. En ese contexto también hubo presión para defender a Milani.

“La Presidenta lo decidió y había que agachar la cabeza y decir que sí. Cada organismo tiene la libertad de opinar y pensar de esa manera. En eso no me voy a meter – dijo Nora- . Seguimos con los habeas corpus y tendrán que decir qué pasó en la Dictadura. Debe haber respuestas”.

Finalmente, la castelarense hizo un balance de la gestión de CFK: “Lo más importante es que los juicios siguen adelante. No con la urgencia que necesitamos, pero siguen. Lo que preocupa es que no abran los archivos y lo otros es que tengan hace cuatro meses a un grupo de comunidades indígenas acampando, sin recibirlos. Hay bebés recién nacidos en una carpa y ni siquiera los escuchan. Solo piden que les devuelvan sus tierras. No están por gusto pasando necesidades, tomando frío. Habla mal del Gobierno y es hora de que la Presidenta les abra las puertas. Estas comunidades necesitan esas tierras que terminan en manos de empresas que vienen a extraer riquezas o utilizan argentinos para plantaciones”, opinó.