El PO denuncia “proscripción porque que la Policía impidió pegar afiches y colgar pasacalles

El Partido Obrero de Hurlingham denunció “proscripciones” por parte de la Policía Comunal, debido a que el jueves impidió la colocación de un pasacalles en la intersección de “cinco esquinas”, y un par de días antes demoró a cuatro militantes que realizaban una pegatina de afiches en la vía pública.

El pasacalles “anunciaba la presencia del pre candidato a presidente Jorge Altamira el sábado 4 de julio en Hurlingham”, comunicó el PO este viernes. “Este hecho se suma al intento de detener militantes del Partido Obrero e impedir que se desarrolle la pegatina de afiches, el día miércoles anterior y muestra que no es un hecho casual sino todo lo contrario, responde a una decisión política de impedir que el Partido Obrero y el Frente de Izquierda se exprese libremente y constituye un ataque a las libertades democráticas”, apuntó.

“Una vez más queda en evidencia que las cámaras y la policía son usadas para perseguir a los militantes y organizaciones populares.
Exigimos una reunión con el Intendente y todas las fuerzas políticas actuantes en el distrito para exigir las garantías de la libre expresión en el marco de la campaña electoral”, sostiene el partido trotskista.

Lo que alega la precandidata a intendenta, Estela Ramazzoti, es que hay “discriminación” entre las pegatinas de las grandes fuerzas políticas y el PO.

El miércoles entre las 20.30 hs y las 20.45, “la Policía Municipal de Acuña demoró a cuatro militantes del Partido Obrero que se encontraban pegatinando afiches”.

“El funcionario intentó demorar a los compañeros, desistiendo luego y permitiéndoles retirarse al ver que ya no quedaba pegamento – sostuvo el partido- .  Denunciamos este atropello, la persecución política y el hostigamiento con el que se busca impedir que el Partido Obrero desarrolle su campaña electoral. Hoy no nos manda a las patotas, manda a la policía que actúa como guardia del Intendente. Acuña y Massa al igual que Zabaleta y Scioli, desarrollan su campaña con recursos del Estado, haciendo de publicidad en los medios de comunicación masiva, gastando millones en folletos que dejan casa por casa, con personal que también pagan. El Partido Obrero, un partido de trabajadores, desarrolla su campaña con militantes que se esfuerzan en llegar con sus propuestas a toda la población.  Por eso, este hecho no es más que un intento de proscribirnos”.