Un comerciante fue asesinado a balazos cuando intentó resistirse a una entradera en Ituzaingó

Un comerciante de 43 años fue asesinado de un balazo en la cabeza cuando aceleró su auto y quiso atropellar a los dos delincuentes que intentaban ingresar a su casa de San Albarto, Ituzaingó. La víctima estaba acompañada por su esposa y su hija, que presenciaron la terrible escena.

El intento de entradera ocurrió cerca de las 23 del lunes en una casa en Los Matreros y Patagonia, del barrio San Alberto. Según pudo reconstruir la policía, el episodio comenzó cuando la víctima, Marcelo Godoy, regresaba junto con su familia del centro comercial de Morón, donde habían ido a comprar un celular y a cenar. Estaban a bordo de una camioneta de marca Peugeot.

Cuando el hombre llegó hasta su casa, accionó el portón automático del garaje e ingresó la camioneta, tras lo cual su mujer y su hija bajaron y entraron en la vivienda. Mientras Godoy continuaba sobre la camioneta y esperaba que se cerrara nuevamente el portón, dos delincuentes que se movilizaban en un Ford Ka gris metalizado vieron la oportunidad, detuvieron su marcha e intentaron ingresar a robar.

Godoy, dueño de una dietética mayorista de la zona y padre de tres hijos, pretendió dar marcha atrás para atropellar e impedir la entrada de los delincuentes a su casa, con la intención de proteger a su esposa y a su hija, pero uno de los ladrones le disparó dos balazos, uno de los cuales impactó en su cabeza.

El hijo mayor, que estaba esperándolos dentro de su casa, escuchó los gritos, el balazo y salió a ver qué estaba sucediendo. Fue entonces que se encontró a su papá desvanecido y a su madre desesperada.

Ante las demoras de la ambulancia, Godoy fue trasladado en patrullero al hospitalito de Brandsen, donde no hay unidad coronaria. Es menos que una salita, aunque tiene guardia 24 horas. No hubo posibilidad de reanimarlo. Mientras, los delincuentes decidieron abortar el robo y volvieron a subir al Ford Ka, con el que escaparon posiblemente con un tercer cómplice hacia la Autopista del Oeste.

Los investigadores de la comisaría local determinaron que en la zona hay apenas una única cámara de seguridad del municipio, pero que enfoca hacia una plaza que está ubicada a pocos metros de la casa de la familia Godoy, por lo que no registró el hecho.

De todas formas, la Unidad Funcional de Instrucción (UFI) 2 descentralizada de Ituzaingó, a cargo de Natalia Luppi, ordenó un relevamiento en busca de otras cámaras que pudieran haber captado la fuga de los delincuentes, quienes ayer permanecían prófugos.

La familia recibió el cuerpo de Godoy luego de que se realizara la autopsia, la cual confirmó que murió de un balazo en el cráneo. Durante la necropsia, se pudo rescatar un proyectil correspondiente a una pistola calibre 9 milímetros, por lo que en caso de encontrarse el arma homicida se podrá realizar un cotejo balístico.

 

Fuente: La Razon y Telam