Explotó una caldera en una clínica de Haedo y los pacientes fueron evacuados por familiares

Los pacientes de la Clínica Privada Alcorta de Haedo tuvieron que ser evacuados por sus propios familiares cuando en la mañana del domingo explotó la caldera de este centro médico ubicado en Aristóbulo del Valle 2629 que atiende a pacientes del PAMI, siendo uno de sus peores prestadores.

«Estaba en el segundo piso cuando se empezó a ver un montón de humo negro. Se sentía mucho calor desde ayer. Pedimos camillas y nos dijeron que no había», relató una vecina.» El ascensor estaba roto, porque no había luz desde ayer. Los familiares empezamos a sacar a la gente con las camas, que no tienen ruedas, por una escalerita muy chiquita», contó al canal TN.

«Una señora se cayó y no sé si la pisaron. No sé, los sacamos todos a la calle, y hubo que romper una puerta de vidrio. Después vinieron ambulancias sin oxígeno. yo tuve que tapar a mi tía con mi propia ropa porque no aparecieron ni sábanas», contó angustiada la mujer, que exigió que aparezca alguna autoridad a chequear que la clínica pueda estar habilitada.

Otro de los familiares que vivió un momento terrible fue el que debió evacuar a su mamá, de 93 años. «Tuvimos que sacarla a upa con mi hermana. Tomamos la decisión nosotros porque nadie nos decía nada y nos estábamos asfixiando adentro. Mi mamá hace una hora que está quebrada en la ambulancia», contó el hombre, quien se rehusó a que su madre sea reingresada en el hospital.

Los pacientes evacuados, que terminaron acostados en la vereda, todavía no fueron trasladados. A esa hora, la temperatura era menor a los 14 grados. Tras casi una hora los abuelos fueron alojados, de momento, en la planta baja del edificio. Sin embargo, los dos primeros pisos quedaron muy afectados.

«Mi hermana sintió la explosión y me llamó para que venga urgente. No nos veíamos del humo negro que había. En el segundo piso quedó el tinte en el techo», narró el hombre, quien se mostró muy molesto por la actitud del director del establecimiento, que «se enojó mucho porque rompimos la puerta de vidrio. A él sólo le interesan los materiales y que no vengan los medios».

«Nadie nos dijo nada. Fue un caos. Si los familiares no tomamos la decisión de salir, no sé si no habría un abuelo muerto», se quejó ante las cámaras. «Quiero señalar que las enfermeras se portaron excepcionalmente bien -señaló el hombre. De los médicos no puedo decir lo mismo, porque no vi a ni uno», se quejó.

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Fuente: La Nación