Alfredo Coto inauguró una mega sucursal en Morón, con más críticas que elogios al Estado

Hay falta de administración del Estado. Por qué no me fundí? porque pude administrar semejante mole». Alfredo Coto inauguró la sucursal de 9 mil mt2 en Morón Centro, donde contó su fórmula para el éxito acompañado por el intendente, Lucas Ghi, los Sabbatella y su amigo Alejandro Granados.

Coto invirtió más de 400 millones de pesos para una obra que tiene  tres pisos de venta y tres niveles de estacionamiento. Un verdadero gigante que transformará el área central, en el marco de un proyecto que comenzó con el traslado del Deportivo Morón al ex Fábrica Textil Castelar, cuya quiebra compró el supermercadista argentino a mediados de los ’90, aunque no llegó a construir porque llegaba a su fin la Intendencia de JC Rousselot.

El gobierno sabbatellista volvió a convocar a Coto para ofrecerle esta nueva ubicación, a cambio de la entrega del predio de Morón Sur. Coto aceptó, pero el proyecto fue más grande del pensado. Además se abrieron las calles Rivadavia y La Roche y construyeron un túnel que sale a la puerta del establecimiento comercial, sobre Casullo.

El acto de ayer se repartió entre institucionales del municipio y del hipermercado. “Hoy estamos inaugurando este nuevo centro comercial y con esto concretamos la primera etapa de un proyecto integral que refuerza el perfil de Morón como el centro comercial más importante de la zona oeste del gran Buenos Aires”, expresó Ghi.

“Esta obra es el resultado de un trabajo articulado con la comunidad que nos permitió y nos sigue permitiendo pensar en el futuro a partir de una planificación de la ciudad que queremos. Es un orgullo ver como hoy se convierte en una realidad para todos los moronenses”, expresó Hernán Sabbatella, presidente del HCD. Su hermano, titular del AFSCA y candidato a vicegobernador del FPV, llegó acompañado de su esposa, la senadora provincial de Nuevo Encuentro, Mónica Macha.

El nuevo centro comercial generó 500 nuevos puestos de trabajo que, a partir de un convenio suscripto con la empresa, fueron cubiertos mayoritariamente por vecinos de Morón.

«Estamos abriendo en todo el Conurbano, perfeccionando la propuesta comercial», enfatizó Coto, quien advirtió que si quiere, podría vender a un grupo extranjero.

Merecedor de elogios, pero parte del modelo de concentración económica, el supermercadista se vanaglorió de ser pragmático. «Siempre tratando de no meterme en el sector político, me van a ver siempre bailando, pero tengo que decir que me  ha ayudado mucho la comuna. En otros lugares a lo mejor no tenemos esa buena onda, por la mentalidad del intendente o no creer en el progreso. No me importa el color político. Pero el empresario necesita de  vez en cuando una caricia. Si te cagan siempre a palo uno se pregunta qué hago acá», sostuvo Alfredo.

Y agregó: «Le pagamos a 19 mil empleados, la máquina de hacer billetes no la tengo. Si no puedo hacer plata y la cosa sale mal qué le digo a 19 mil personas. Me voy a Uruguay, con los ejecutivos, porque hay que bancarse eso. Tengo dos generaciones de hijos que van a continuar. Hay buenos postores para salir corriendo. Estamos trabajando muy fuerte en un país que nos dio todo, economía cambiante, el arte de lo posible es andar bien con todos. Ghi es el mejor, el ministro fue el mejor de Ezeiza».