140 familias resisten un desalojo de la Fuerza Aérea en el Barrio Aeronáutico de El Palomar

Vecinos del Barrio Aeronáutico de El Palomar protestaron ayer en la esquina del predio ubicado en Carosella y 1852 para denunciar que la Fuerza Aérea intimó a 140 familias a desalojar las viviendas de ese complejo. Responsabilizaron al jefe de esa jurisdicción, Comodoro Rodolfo Almeida.Según publica esta mañana el Diario Popular, voceros de la FA admitieron que en cumplimiento de la normativa vigente sobre la administración de viviendas aeronáuticas, desarrolla «un plan de evaluación y redistribución de las unidades que la institución posee a lo largo y ancho del país».

Johanna, una de las afectadas, contó a ese medio que «la Fuerza Aérea nos quiere desalojar en 30 días: pegaron carteles por todo el barrio. Pagamos alquiler y expensas. Acá no hay nada político, no está La Cámpora como decían por la mañana, somos familias que si nos echan no tenemos adonde ir».

Marisa Cruces, vicepresidenta de la asociación vecinal del barrio, dijo que «todo este operativo comenzó en 2012 con un primer intento de desalojo tras un blanqueo que hizo la Fuerza porque había personal que cobraba un suplemento por vivienda y alquilaban afuera. Al año siguiente la ex ONABE -que tiene jurisdicción en el predio- le prohibió a la Fuerza que nos expulse. Pero ahora nos llega una cédula de notificación por desalojo bajo la amenaza de comenzar el operativo por vía judicial».

Cruces dijo «estar preocupada: somos 140 familias que pagamos casi 3 mil de alquiler y expensas, todas vinculadas al personal civil de la fuerza, que podemos quedarnos sin techo. En muchas casas hay mujeres cabeza de familia, en otras viven chicos discapacitados. No podemos solventar un alquiler fuera del predio por eso queremos quedarnos».

Por su parte, el vocero de la Fuerza, Enrique Gómez Olivera, argumentó que «esas viviendas habían sido cedidas en forma precaria y ahora se deben otorgar a personal en actividad -742- que no tiene casa. En su momento se otorgaron, mayormente a personal civil del organismo, porque había disponibilidad. Ahora nos encontramos con muchas familias a las que no les corresponde la tenencia. A la mayoría le avisamos hace tiempo. No es función de la Fuerza hacer acción social. Igual vamos a atender casos especiales, como donde vivan personas con capacidades diferentes».

Más formal, el comunicado del arma sostiene que la medida se cumple para dar «respuesta a las necesidades habitacionales del personal en actividad que cumple funciones en las unidades de la fuerza, enmarcándose lo actuado, dentro de los parámetros establecidos en el Reglamento de Vivienda Aeronáutica (RAG 12)».

Esa norma establece «que dichas viviendas tienen como principal finalidad contribuir a la solución del problema habitacional que se le presenta al personal militar de la Institución en actividad y su ocupación tiene carácter transitorio y accesoria a la función, no debiéndose interpretarse la ocupación de la vivienda como alquiler o locación, sino como adjudicación.

Establece que las unidades otorgadas a nombre de una persona son intransferibles y su adjudicación es por un tiempo máximo de 8 años para el personal militar en actividad, pudiendo renovarse cada año extra en caso de cumplir con todo lo mencionado anteriormente. A su vez hay casos de adjudicación de excepción (los cuales no deben superar el 10% del total disponible) en el que se otorgan las viviendas remanentes por un año de duración».

Fuente: Diario Popular