Vidal anticipó «un día Feliz» y dijo trabajará para «poner a la Provincia nuevamente de pie»

La gobernadora electal, María Eugenia Vidal, anticipó «un día feliz» al emitir su voto en el balotaje presidencial. Lo hizo temprano en el colegio Don Bosco, ubicado en la calle Salcedo al 2098 de Castelar, y acompañada de su marido, Ramiro Tagliaferro, con quien compartirá el búnker de Cambiemos.

«No hemos tenido reportes de ningún incidente o irregularidad, ojalá que votemos en paz y que cada uno pueda elegir. Esa es la clave de la Democracia», manifestó Vidal ni bien emitió el sufragio.

Consultada sobre las expectativas de la elección presidencial, que definirá quizás el futuro de su gestión, aclaró que «me dormí pensando que iba a ser un día muy feliz, como parte del equipo que integra Mauricio hace tantos años». Dijo esperar que «haya una buena persona que quiere la  Argentina.

Respetando la veda, la gobernadora electa explicó cómo viene el día familiar. «Sómos de cávala. Mi esposo me acompañó a votar, después lo acompaño a él, después vamos con los chicos a almorzar. Después a la tarde nos vamos al búnker», dijo.

Anticipándose a la relación con el peronismo, sostuvo que la «oposición debe ser constructiva y democrática». «El voto no es un cheque en blanco a quienes ganamos, ni tampoco un poder de daño a quienes perdieron. Es un voto que nos obliga a dialogar. Escuché a la gente para responder a lo que la gente necesita, no con soberbia ni volviendo a viejas prácticas, para poner a la Provincia nuevamente de pie», apuntó.

Luego acompañó a Ramiro a votar en Haedo, donde el intendente electo de Morón aseguró: “Es un día hermoso que esperemos que sea un síntoma de cambio. Las campañas que suman son las que tienen propuestas, eso hicimos durante todo este tiempo y ahora seguimos caminando, agradeciendo a la gente por su compromiso y compañía”.