El fallo por Tragedia de Once, antes de Navidad

Los ex funcionarios K Ricardo Jaime y Juan Pablo Schiavi; y los hermanos Claudio y Mario Cirigliano -ex TBA- y otros 24 imputados por la Tragedia de Once culminaron la etapa de los alegatos. Trascendió que el fallo del Tribunal Oral Federal N° 2 se conocería entre el 21 y 23 de diciembre.

Este martes tendrán lugar las réplicas de los alegatos, a las que tendrán derecho todas las partes.

La querella tres, a cargo de Leonardo Menghini (tío de Lucas Menghini, uno de los fallecidos), pidió 15 años de cárcel para Jaime y Schiavi, y entre 10 y 18 años para el resto de los imputados, excepto Córdoba. Una postura similar, pero con penas menos severas, tomó la cuarta querella, representada por Patricia Anzoátegui. Las querellas uno y dos recaen toda la responsabilidad sobre el maquinista imputado, Marcos Córdoba.

El pedido del fiscal, Fernando Arrigo, acusó a todos los imputados de defraudación y estrago. Tequirió 11 años de prisión para Jaime, diez años y diez meses para Schiavi y Claudio Cirigliano y diez años y medio para Mario Cirigliano. Para Córdoba, en tanto, reclamó una pena de tres años y ocho meses de prisión. Para los demás imputados, pidió entre cinco y 11 años de cárcel.

Los defensores de Schiavi apuntaron contra el fiscal, Menghini y Anzoátegui por exigir penas elevadas. Además, indicaron que las acusaciones y todo el juicio se basaron en dos afirmaciones que consideraron falsas: que el tren chapa 16 no pudo frenar por fallas mecánicas y que el ex secretario debía haber hecho algo para evitar el accidente.

En una exposición breve, la defensa de Jaime pidió la absolución del ex funcionario y la nulidad de los alegatos de las querellas tres y cuatro, además de la del fiscal Arrigo.

Los abogados de los ex integrantes de la CNRT cargaron la culpa sobre el motorman Córdoba, al igual que los defensores de los hermanos Cirigliano, quienes consideraron las penas solicitadas irreflexivas y excesivas.

Por su parte, Valeria Corbacho, la abogada del maquinista acusado, apuntó al deterioro que sufrió el sistema ferroviario durante los años previos al fatal accidente. También criticó a la concesionaria Trenes de Buenos Aires (TBA) y puso en escena a Leonardo Andrada, el maquinista que le entregó el tren a su defendido y que murió asesinado meses después del choque.

 

Nadie tuvo la culpa

La audiencia 133 fue para los alegatos de las defensas de los ex interventores de la Comisión Nacional del Transporte (CNRT), Pedro Ochoa Romero y Antonio Sícaro. Ambos abogados pidieron las absoluciones de sus clientes y como sucedió con las anteriores defensas, negaron cualquier responsabilidad de los ex funcionarios kirchneristas para acusar el maquinista Marcos Córdoba, según la crónica del diario acreditado Latitud 35.

«No se ha encontrado evidencia objetiva de falla o mal funcionamiento de los sistemas de freno de la formación 16. El conductor de la formación identificada como chapa 16 no accionó los frenos que tenía a su disposición», aseguró Matías Marutián, abogado de Ochoa.

Hugo Pinto, abogado de Sícaro, coincidió en su alegato con la otra defensa al afirmar que «el tren chapa 16 tenía frenos y siempre frenó».
El fiscal Fernando Arrigo pidió una condena de 10 años y 6 meses de prisión para Ochoa Romero y de 10 años para Sícaro por los delitos de defraudación contra la administración pública por administración fraudulenta en concurso real con el delito de estrago culposo agravado.
Los mismos argumentos de las defensas coincidieron en remarcar que no saben cuál es la cuestión en particular por la que se acusa a cada imputado y la misma estrategia para pedir las nulidades de las querellas 3 y 4 de familiares. La victimización fue redundante entre ambos.

Ochoa Romero vive jubilado en Córdoba desde 2007 y de ese modo intentó correrlo por completo de un juicio que, según su abogado, le es ajeno. Por su parte, el abogado Pinto, reconoció que en 2008, cuando asumió Sícaro como titular de la CNRT, el Sarmiento se encontraba en “estado de desguace, con desinversión tecnológica y mantenimiento diferido”.

En un tramo de la audiencia, abogado y cliente discutieron por cómo encarar la exposición, hecho que molestó al tribunal.

El día siguiente en la audiencia 134, sería el turno de alegatos de los ex secretarios de Transporte. Jaime, siguiendo con la premisa de sus antecesores colegas el abogado Andrés Marutian solicitó que “se absuelva de culpa y cargo a Ricardo Raúl Jaime” y Luego, apuntó contra el maquinista al señalar que, “en forma criminal, anuló voluntariamente el freno de hombre muerto que hubiera evitado esta tragedia”. Y aseguró que durante el proceso quedó demostrado que “los frenos del chapa 16 funcionaban”.

A lo largo de sus dos horas de exposición, Marutian también acusó al Congreso Nacional porque, sostuvo, “no se preocupó por hacer ni una recomendación” en relación al sistema ferroviario y “al gobierno nacional al afirmar que el control de los trenes correspondía al ministerio de Planificación Federal, a cargo de Julio De Vido.

Sobre el final irónico dijo: “Ricardo Jaime no podía poner a funcionar el chapa 16 el 22 de febrero de 2012, porque no podía poner a funcionar ni una zorra”.

Luego del cuarto intermedio. La defensa del ex secretario de Transporte, Juan Pablo Schiavi, Claudio Lamela, comenzó su alegato apuntando al fiscal y a las querellas 3 y 4 por pedir penas “exageradas”. Y continuó con los cuestionamientos al perito Brito. Y agregó: “O por razones de salud ya no puede aplicar sus conocimientos, o Brito actuó con malicia y mintió”.

Sobre Córdoba dijo que sufrió una alteración de su conciencia que le impidió frenar un tren que estaba apto para frenarlo”, fue la conclusión del abogado de Schiavi, que continuará su alegato el lunes 30 de noviembre a las 9 hs. La semana que viene arrancarán las dúplicas y réplicas y antes de fin de año podría conocerse el veredicto.

 

Fuente: La Nacion y Latitud 35