Final del Reducido: con el empate, Almagro es el segundo equipo que asciende en el Urbano

La pesadilla sigue para El Gallo. En 2006, la hazaña sobre la hora de Defensa y Justicia, lo privó de subir al Nacional. Al año siguiente no pudo ser campeón ante Español. Y ayer, por segunda vez en menos de un mes, le dieron la vuelta. Fue 1 a 1 ante Almagro, 5 a 1 global en el final del Reducido.

El 0-4 del partido de ida casi que había sentenciado al Deportivo Morón a seguir en la B Metro, donde cayó hace década y media. A pesar de que necesitaba de una hazaña, unas 15 mil personas llenaron la tribunal y platea locales, pintando un poco las visitantes. Una fiesta que no pudo ser completa.

Detrás de todo el color también hubo incidentes. No era la última fecha del torneo regular, cuando Brown de Adrogué lo venció sobre la hora y salió campeón, relegando a Estudiantes. Morón tendría revancha al vencer al Pincha y a Defensores de Belgrano, ambos de visitante, en la liguilla. Además, definía de local ante el peor clasificado.

Pero Almagro venía no sólo en racha, sino jugando muy bien. Lo demostró en la ida, de manera contundente.

Ayer, el Gallo salió como una tromba, pero con pocas ideas y escasa puntería. Las contras traían más peligro que los centros y la presión alta del local.

Pero de un lado y del otro fallaron en las áreas, así que el primer tiempo, vertiginoso, se fue en cero. La buena noticia para el Gallo era la expulsión de Colombini, el más movedizo en el ataque visitante, por doble amarilla (en ambos casos llegó a destiempo y pegó desde el piso), lo que lo dejaba todo un tiempo con un hombre de más.

Morón tenía la pelota y llegaba por los costados, pero Adrián Peralta se fue cansando y dejaba expuesta a la defensa. Jr. Mendieta y Yassogna eran los más atrevidos en el ataque.

Fue el pibe de las inferiores quien, después de salir por un golpazo que era penal (al ser embestido desde atrás por un defensor que se le cayó encima) abrió el marcador. Golazo: empalmó de bolea un despeje de córner, que clavó en el ángulo. Iban 12 minutos del segundo tiempo. Morón se ilusionaba con otro descuento, pero Sosa y Arce eran figuras y manejaban bien los contraataques. Tanto para tenerla, como para hacer tiempo.

Así se fue diluyendo el encuentro. Los hinchas en el alambrado eran sinónimo de que todo estaba perdido. En uno de esos desajustes defensivos que obligaban las circunstancias, un veterano, pero recién ingresado Maxi Castano se metió en el área, llegó a la pelota antes que Morel y dibujó un penal.

Conversión, uno a uno, y otra cosa.

El equipo de Fernando Ruiz fue mejor. Ahora se viene una limpieza en el Gallo. Su presidente, Diego Spina, iba a pedir licencia antes de asumir este miércoles como concejal del FPV. Pero falta definir la presidencia de la AFA, uno de los factores que podrían hacerlo cambiar de ida (el otro era un supuesto triunfo de Daniel Scioli como presdiente). El ex funcionario sabbatellista habría votado por Tinelli en la polémica votación del jueves pasado, pero no lo confirmó. De hecho, fue apretado para votar a Segura. El club tiene problemas económicos y dejará de contar con la ayuda municipal de estos años.

= Síntesis =

Deportivo Morón: Carlos Morel; Cristian Broggi, Emiliano Mayola y Ariel Otermín; Carlos Ramos, Damián Toledo, Cristian Lillo y Adrián Peralta; Cristian Yassogna, Leonel Altobelli y Junior Mendieta. DT: Blas Giunta.

Almagro: Agustín Gómez; Emiliano Ronconi, Nicolás Arrechea, Abel Luciatti y Nicolás Sansotre; Franco Quiroz, Ariel Chaves, Damián Arce e Ignacio Colombini; Oscar Altamirano y Matías Ruiz Sosa. DT: Fernando Ruiz.

Goles en el segundo tiempo: 12m. Mendieta (DM) y 41 Castano (A), de tiro penal.
Cambios: en el primer tiempo, 45m. Hernán Ruquet por Altamirano (A); en el segundo tiempo, al comenzar Santiago De Ossa por Ramos (DM) y Lucas Nanía por Lillo (DM), 23m. Maxi Castano por Arce (A), 25m. Matías Pardo por Peralta (DM) y 43m. Lucas Sparapani por Cháves (A).
Incidencias: primer tiempo, 38m. expulsado Colombini (A).
Árbitro: Nicolás Lamolina.
Estadio: Francisco Urbano (Morón).