Vidal recibió la banda de Scioli, pero luego dijo haber recibido una Provincia «quebrada»

María Eugenia Vidal asumió este jueves como gobernadora en la Legislatura Bonaerense (La Plata), en un acto  en la que fue acompañada por su antecesor, Daniel Scioli; y por el flamante Presidente, Mauricio Macri, es decir quienes se enfrentaron hace apenas semanas en un ajustado balotaje.

La vecina de Castelar se despidió anoche de la vicejefatura de Gobierno Porteño y temprano concurrió hoy a la ceremonia oficial organizada en la Cámara Baja.

«No va a ser fácil, no vamos a cambiar todo en un día. No me voy a hacer la superpoderosa. Nos duele mucho el abandono que tiene la provincia. Recibimos una provincia quebrada, deficitaria, llena de deudas», aseguró Vidal. Sin embargo, aclaró que buscará «cumplir con las familias» de empleados públicos que esperan cobrar sus sueldos y aguinaldos de diciembre.

«Vamos a trabajar para cumplir con esos pagos, no vamos a darles la espalda, vamos a enfrentar estos problemas y vamos a dar respuestas», subrayó.

En los días previos, la mandataria provincial y su equipo ecónomico se mostraron preocupados por las serias dificultades económicas que deja la administración Scioli. Según informaron, las cuentas públicas arrojan un déficit de $15.000 millones, que se agravó por la alta presión fiscal que impediría, en una primera instancia, recaudar más impuestos para afrontar ese rojo.

La gobernadora reconoció en su presentación que «la mayor deuda es con los vecinos» y que “la ausencia del Estado en muchos lugares es grave”. «Nos duele mucho a todos el abandono de la Provincia”, afirmó, y ejemplificó el cuadro con el deterioro edilicio de las escuelas y del sistema de salud.

A lo largo de su discurso, la primera gobernadora de la provincia de Buenos Aires de la historia destacó que las prioridades de su gestión serán la seguridad, la educación, la salud y obras de infraestructura para asegurar agua potable y redes de saneamiento.

Al cierre del acto, Vidal le dijo a las mujeres «que las necesita» para gobernar y le pidió a sus colaboradores, a los intendentes bonaerenses y a los vecinos de la provincia: «No me dejen sola, cuento con ustedes».

La gobernadora también se acordó de su abuela, como de su marido, Ramiro Tagliaferro, quien se encontraba en un palco con sus hijos y un rato antes tomaba posesión del Municipio de Morón.

«Este es nuestro punto de partida. Sabiendo qué provincia tenemos y con la convicción de que se puede, de que podemos empezar una transformación para que cada vecino viva mejor», prometió.

La mandataria reconoció la inquietud que existe entre los empleados estatales de la provincia acerca del pago de los sueldos de diciembre y el medio aguinaldo, pero se comprometió a hacer todo lo posible para cumplir en tiempo y forma. «Muchos cuentan con ese dinero, que les corresponde. Vamos a trabajar para cumplir con esos pagos. No vamos a darles la espalda a esas familias. Vamos a enfrentar estos problemas y dar respuesta», anticipó.

En su discurso, Vidal se hizo eco de los sondeos que señalan al delito como principal inquietud de los bonaerenses y recordó: «No lo digo porque me lo contaron. Lo vi con mis propios ojos, lo escuché de cada persona que vi y lo viví en carne propia. Tenemos que vivir tranquilos. ¿Quién puede vivir tranquilo si vive entre rejas, si tiene que mirar para atrás al entrar a su casa, si tienen que salir en grupo a tomar el colectivo a la mañana para que no la roben?».

Para enfrentar el problema, prometió profesionalizar la Policía Bonaerense y poner al frente a los efectivos más preparados para capacitar y modernizar la fuerza. Minutos antes, la nueva gestión había anunciado que Pablo Bressi será el nuevo jefe de la Policía Bonaerense.

Antes de la jura, la sesión fue presidida por el vicegobernador saliente, Gabriel Mariotto. Luego tomó la conducción el flamante presidente de la Cámara Baja,  Jorge Sarghini, quien habilitó a Vidal para que pronunciara su primer discurso. Primero, el radical Daniel Salvador prestó juramento como vicegobernador.

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