Tagliaferro prometió «un Morón más inclusivo» y devolvió algunos palos de la campaña al FPV

En presencia de su esposa, la flamante gobernadora María Eugenia Vidal, Ramiro Tagliaferro juró esta mañana como intendente de Morón y prometió desarrollar un municipio «más inclusivo». Tal como ocurrió ayer en la Provincia, el discurso no tuvo piedad con la administración que hereda.

El acto tuvo lugar en el microestadio cubierto que fuera (re) inaugurado hace un año en el polideportivo municipal Gorki Grana de Castelar. «No hay olvido capaz de demoler la memoria, p0r eso elegimos este lugar», sostuvo el intendente electo por Cambiemos, luego de los cruces que generó el ataque a La Casa de la Memoria, sobre la cual inscribieron «el 22 se termina el curro», tres días antes del balotaje y sin que nadie lo advierta.

«Es un templo de la Democracia», apuntó  Tagliaferro, quien recalcó su «compromiso con las políticas de DDHH». Los organismos de la zona están en muy identificados con el kirchnerismo. Fuentes del Ejecutivo dejaron trascender que el área estaría dirigida por el consejero escolar electo Francisco Mones Ruiz, titular del ARI de Morón y ex estudiante del Colegio Manuel Dorrego, secundario del que egresaron Martín y Hernán Sabbatella.

El acto contó con la presencia del todos los concejales del FPV y Nuevo Encuentro, además de los escaños del massismo y el PS, con los que Cambiemos acordó las autoridades del HCD, que desde el miércoles preside la macrista Natalín Faravelli. Ella fue la encargada de tomarle el juramento al jefe comunal.

El traspaso se había concretado el miércoles pasado por la tarde y ayer tomó posesión el equipo de Tagliaferro. Algunos de sus integrantes no dudaban hoy en reclamar desde «material faltante» hasta contraseñas de casillas o de la página digital del Municipio, que aún hoy continuaba publicitando la figura de Lucas Ghi. También dejaron trascender que el déficit ascendería a los 300 millones de pesos.

En su primer discurso, Tagliferro dijo que «el municipio no está quebrado», palabra que utilizó ayer su esposa para describir el estado de la Provincia, pero que «tiene una deuda importante» de «60 millones de pesos devengados, no pagados». Ante esto, afirmó que llevará adelante una administración «austera», aunque confirmó pago de salarios, aguinaldo y un bono de mil pesos para los empleados municipales en enero.

Sus primeras palabras estuvieron dedicadas a su familia. Agradeció a su madre, a su mujer e hijos (3) y también a su padre, Hugo, quien sido víctima de fuego cruzado durante la campaña. «“Tagliaferro era el Director del Hospital designado por Rousselot y estuvieron a punto de cerrarlo”, apuntaron concejales sabbatellistas después de que Ramiro cuestionara la inauguración sin apertura del ala nueva del Ostaciana B. de Lavignolle.

«Mi padre falleció muy joven. Algunos, malintencionadamente, trataron de ensuciarlo durante la campaña. Por suerte, la gente puso las cosas en su lugar», reflexionó.

Luego, el intendente auguró un «Morón más inclusivo», con críticas a sus antecesores en esa materia. «No es inclusivo hacer cola a la madrugada para sacar un turno para quince días, no lo es no tener cloacas, no lo es tener calles de tierra», dijo y se comprometió a llevar el asfalto a las 200 cuadras que faltan y a terminar con el plan de saneamiento. Afirmó que habrá turnos telefónicos y horarios más amplios para la atención en el Hospital. «Hoy la salud es para quien puede pagarla», advirtió.

En ese y otros puntos se mostró confiado en poder articular con Nación y Provincia, para el desarrollo en conjunto con los hospitales Posadas y Güemes.

En cuento a seguridad, aseguró que duplicará la inversión en ese área, para aumentar las cámaras y alarmas, y dotar de más móviles a la Policía Local. También indicó que está avanzado un acuerdo con el CABA para capacitar al personal, aunque todavía es muy temprano para saber qué pasará con el cuerpo de uniformados egresados este año. «Necesitamos una ley», se adelantó el flamante secretario de Seguridad, Sebastián Cinquerrui.

«No vamos a parar hasta que podamos volver a tomar mate en la vereda», graficó Tagliaferro.

Por último, confió en la tarea de «equipo» que vienen desarrollando con Macri y Vidal «desde hace años». Y procuró desarrollar un Estado «moderno y sensible», que se enfoque en «la Salud y la Seguridad», para contar con «una ciudad que crezca y sea más inclusiva».

Lo aplaudía futuros funcionarios e invitados. Ni bien terminó el acto, los secretarios se enteraron que tenían que jurar. En principio, ese acto iba a realizarse el lunes próximo. Pero tras la gira de ayer por La Plata, Congreso, Casa de Gobierno y Teatro Colón, Tagliaferro decidió apurar las juras.

 

Foto: Osvaldo Abades (h)