Atacan a funcionario judicial que investiga la fuga del presunto asesino de un barra de Morón

La Asociación de Magistrados y Funcionarios del Departamento Judicial de Morón denunció que el secretario de un juez de garantías recibió golpes y amenazas de muerte por investigar la fuga de la comisaría de W. Morris, donde se alojaba uno de los acusados de matar a un barra de Morón.

La víctima es Diego Ramos (38), secretario del Juzgado de Garantías 6 de Morón. Según se denunció, el funcionario salió el miércoles de su casa de Padua cuando un vehículo le cerró el paso a las pocas cuadras. Le pusieron una capucha en la cabeza, lo golpearon, rociaron con combustible y luego prendieron juego el vehículo. Allí lo soltaron y pudo al menos escapar antes de que el vehículo quedara reducido a cenizas, en una zanja de Pontevedra.

Al grito de «¿vos sos Ramos? ¿vos sos Ramos?», los delincuentes los increparon a culatazos en la cabeza a la víctima. «Mientras lo golpeaban, abiertamente le dijeron que dejara de investigar la evasión de los presos de la comisaría de Williams Morris», publicó el diario Tiempo Argentino.

La causa no había tenido mucho movimiento. Pero se supo después que el martes por la noche, ocho horas antes del ataque, agentes de la Comisaría 48 de Capital Federal habían detenido por resistencia a la autoridad a José Mario Oregioni Zárate, uno de los evadidos de la comisaría.

El secretario de la jueza Lucía Casabayó convalidó la detención y ordenó que a primera hora del miércoles se presentara ante el fiscal Mario Ferrario. Ocho horas después Ramos era atendido en el Hospital Posadas y fue dado de alta poco después. El ataque lo investiga la UFI Nº 2 de Morón.

La fuga de la comisaría se produjo el martes 1 de diciembre por la tarde. Fueron cinco los que se escaparon, según la versión que se investiga, por un túnel. Uno de los presos fue encontrado atado a una silla y se cree que no habría querido participar. Tras el escándalo, Asuntos Internos de la Policía separó a seis agentes: cuatro oficiales, al comisario y al jefe de distrito. Los investigadores no descartan que haya habido connivencia policial.

Los detenidos tenían un frondoso prontuario. Marcelo Robledo, de 38 años, había caído preso el 14 de octubre acusado del crimen de Ramón Fernández, uno de los líderes de la barra del Club Deportivo Morón. La Justicia investiga si fue un crimen por encargo.

Los otros sospechosos eran investigados por robos agravados por el uso de arma. Se trata de Nicolás Matías Corvi, de 34 años, detenido desde el 6 de noviembre; Javier Orlando Acuña, de 39, alojado en la comisaría desde el 4 de noviembre; Sebastián Nahuel González, de 27, preso desde el 29 de de noviembre; y José Mario Oregioni Zárate, de 30, detenido desde el 20 de noviembre.

Este último fue recapturado el martes por la noche de casualidad, cuando se resistió a ser identificado por agentes de la comisaría 48 de la Policía Federal. En ese momento, los efectivos se dieron cuenta del pedido de captura de la Fiscalía 3 de Morón y avisaron al secretario del juzgado de Garantías Nº 6, Diego Ramos.

«La gravedad de esta agresión, requiere  la intervención y atención inmediata de todas las instituciones del Estado, pues resulta inadmisible que no se pueda llevar a cabo la actividad judicial sin total independencia, seguridad y libertad», sostuvo el Consejo Directivo de la Asociación de Magistrados, que se solidarizó con Ramos «y con todo el personal del juzgado interviniente, poniéndose a disposición en todo aquello que sea pertinente para el libre ejercicio de la función judicial».

«Instamos a las autoridades ejecutivas encargadas de la protección y custodia, a que se extremen las medidas necesarias y urgentes para evitar la ocurrencia de nuevos  hechos de tamaña gravedad», concluyó.