Zapulla respaldó a Vidal y el aumento de tasas en Morón
Zapulla, junto a Tagliaferro y a su marido, Martín Culatto.

Zapulla respaldó a Vidal: «Cuando se tocan intereses es lógico que suceden estas cosas»

La jefa del bloque de concejales de Cambiemos en Morón, Analía Zapulla, rescató la gestión de la gobernadora en pleno escándalo por la fuga de los autores del Triple Crimen de Gra. Rodríguez. También defendió el aumento de tasas, discutido con el sabbatellismo, en la víspera del año nuevo.

La ex GEN empezó a conocer a María Eugenia Vidal el año pasado, durante la campaña, y no duda «de su capacidad para enfrentar el desafío en el que está».

«La veo sólida desde lo político y la capacidad de gestión. Pero cuando se tocan intereses es lógico que suceden estas cosas. Estas cosas no pasan cuando estás en el siga, siga; y no tocás intereses entre la Policía, el narcotráfico y un sector político que hoy quedó sin maquillaje», sostuvo la edil.

Para Zapulla, «no hay otro modo que no ir a fondo» en las reformas de seguridad. «Habrá que discriminar en quién se puede confiar y en quién no en la Policía. No creo que toda la Policía se mala. Es necesario mejorar los controles», advirtió. «Se puso una vara muy alta, pero hay procesos que no son de un día para el otro y todos nos tenemos que hacer cargo», dijo.

En el mismo sentido, se refirió a la economía, que en el camino del sinceramiento, no pudo evitar los aumentos de precios que golpean a la clase trabajadora.

«Uno tiene que bancar los procesos en términos de largo plazo. Creo que Argentina sufrió un proceso de desinversión complicado. Mirás las rutas, el FFCC, la infraestructura básica, la falta de energía. Son cosas básicas que cualquier país con recursos debería tener resueltos», sostuvo, con críticas modelo K.

«Hay pibes que se mueren de hambre y el gobierno nacional y popular no lo solucionó. El cambio de políticas públicas es a largo plazo y no tomando al Estado como un botín de guerra o donde uno se puede atrincherar. Si te eligen gobernás y si perdés te vas a laburar a otro lado, pero no te atrincherás para chantajear al gobierno».

 

Tasas y Gabinetes

La reforma fiscal e impositiva que se aprobó el 30 de diciembre sufrió cambios sobre la marcha, que el sabbatellismo pudo imponer gracias a que en la Asamblea de Mayores Contribuyentes Cambiemos no tenía la misma proporción de votos que una sesión ordinaria (debido a que la nómina de contribuyentes se actualiza recién en mayo) y algunas ausencias notables de la bancada massista, que había acordado votar el proyecto junto al PS.

«Tuvimos que ponernos de acuerdo en las escalas de la TISH. (los concejales del FPV) vinieron las últimas dos horas. Tuvimos ocho días para pensar el tema y lo vinieron a plantear posterior a la reunión de Labor Parlamentaria», apuntó Zapulla, quien consideró que mercerd al tiempo que tuvieron «no es la reforma fiscal óptima, sino la necesaria para dar gobernabilidad». Hasta abril hay tiempo de tratar en Presupuesto 2016, aunque el proyecto de ordenanza de Cálculo de Recursos y Gastos sería enviado por el intendente, Ramiro Tagliaferro, en enero y aprobado antes de marzo.

Zapulla repite que «fue un período de transición complicada». El sabbatellismo acusó al nuevo gobierno de querer armar un «negocio» con una nueva tasa de «inspección de limpieza y mantenimiento de sistemas de extracción» de aire en casas de comida y se lo volteó. Cambiemos y el massismo lo defendieron por considerar que la falta de mantenimiento de esos sistemas era el principal motivo de incendio en restaurantes. El tema es que el ingreso que se generaba serviría para financiar el pago de un servicio de limpieza que sería tercerizado en empresas. Allí surgieron suspicacias.

El sabbatellismo también acusó al oficialismo de querer «beneficiar a las principales cadenas comerciales generadoras de grandes volúmenes de residuos (más de 1000 kilos por mes)» disminuyendo la carga fiscal. La ordenanza, de todas formas, duplicó los montos que pagaban bancos y el Bingo.

En el gobierno fueron tres semanas de vértigo y de conocimiento. Recién se empiezan a formar «equipos» de trabajo. De todas formas, Zapulla dice que «no hay chicos que recién empiezan, vienen del sector público o algunos del sector privado, pero con la capacidad de gestionar». «Con el gobierno anterior había un gabinete que nunca había trabajado de otra cosa que en el gobierno de Morón. Eso acotaba la posibilidad de enriquecer la gestión. La virtud de Ramiro fue haber hecho una mezcla. Incorporar distintas culturas de trabajo y eso genera otra fuerza», apuntó al edil.