Operativo y cuatro detenidos en La Gardel por la causa del crimen del Gendarme de Haedo

Unos 200 efectivos montarron un enorme operativo en el barrio Carlos Gardel en busca a buscar de los asesinos del suboficial de Gendarmería José Rodolfo Alfonso, asesinado la noche del viernes cuando llegaba a su casa de Haedo a bordo de su Chevolet Spin color negro. Hubo cuatro detenidos.

Según se informó, en los allanamientos activados en conjunto entre Gendarmería y Policía de la Provincia también se secuestraron dos revólveres y municiones de .9mm.

De acuerdo a las tareas de inteligencia de Gendarmería Nacional, se pudo determinar que al menos estos cuatro detenidos tienen relación con el robo del Citroën C4 que fue utilizado luego para encerrar a Alfonso y asesinarlo tras advertir la identificación del suboficial. Luego, los delincuentes se escaparon sin cometer el robo y abandonaron en auto en la zona de Tres de Febrero.

La historia completa indica que Alfonso, de 43 años, fue asesinado de dos disparos por tres asaltantes que intentaron robarle la camioneta cuando estaba llegando a su casa de Haedo Norte.

Según fuentes del caso citadas por Télam, Alfonso iba por la calle Defensa, entre París y Las Flores, en la localidad de Haedo norte, en una zona cercana a Rivadavia y a la estación ferroviaria de la línea Sarmiento.

Fue entonces que, ya llegando a su chalé, Alfonso fue sorprendido por varios hombres que se movían en un Citroën C4 negro. Se le atravesaron en el camino y le cortaron el paso. Según testimonios, habrían sido tres los asaltantes armados que bajaron del coche y corrieron hacia una de las ventanillas de la Spin.

Alfonso intentó reaccionar y sacar el arma reglamentaria. Siempre según fuentes del caso, quiso identificarse y fue entonces que estalló un tiroteo. El gendarme nunca alcanzó a moverse del asiento. Antes, los asaltantes le acertaron dos disparos: uno en un brazo y otro en medio del pecho.

Luego de acribillar a Alfonso, los ladrones escaparon del lugar en el C4 sin llevarse nada. La sospecha es que al volante había un cuarto cómplice. «Escuchamos entre cuatro y cinco disparos y después, un griterío», contó un vecino. La Policía y una ambulancia llegaron tras una llamada al 911, pero ya no pudieron hacer nada por reanimar al gendarme. Los operativos de rastrillaje que comenzaron de inmediato no dieron resultados. Y anoche aún no había detenidos.

A partir del monitoreo de las cámaras de seguridad, los investigadores lograron precisar el recorrido que hicieron los ladrones al escapar. Y en la mañana del sábado el Citroën C4 apareció abandonado en la localidad de Ciudadela, en el partido de Tres de Febrero. Según se informó, el vehículo tenía pedido de secuestro ya que había sido robado el mismo viernes en San Antonio de Padua. Las pericias determinaron que Alfonso fue ejecutado a una muy corta distancia. Se cree que utilizaron una pistola calibre .45.

lg

Fuente: Clarin