La izquierda se opone a la ola de despidos, pero denuncia tanto a Cambiemos como al FPV

La izquierda salió a repudiar la ola de despidos en el Estado y, aunque concentra sus críticas sobre el gobierno macrista, también denuncia la precarización laboral que se coronó en la década kirchnerista; y se rebela en aquellos distritos administrados por el FPV, donde el ajuste es en silencio.

«Los despidos están a la orden del día en distritos peronistas como Ituzaingó y Malvinas; y en los de Cambiemos, como Tres de febrero y Quilmes. Del mismo modo que los despidos se producen de a miles en la Santa Cruz de los Kirchner como en Jujuy del radical Morales. No hay atenuantes en materia de ajuste para los partidos de la burguesía», sostuvo un comunicado difundido esta semana por el Partido Obrero de Morón.

Y agrega: «En Morón, con la excusa de la herencia recibida, desde comienzo de año se produjeron despidos de trabajadores municipales, del área de salud en su mayoría, todos contratados por la gestión anterior».

«Sabbatella precarizó los trabajadores que hoy son víctima de los despidos de Tagliaferro. La precarización laboral fue un tumor instalado en Morón desde muchos años atrás. Se cuentan de a miles y miles los empleados municipales en Morón con contratos precarios. Por caso, hace tiempo desde el PO denunciamos que en La Cantábrica, la Unión Industrial fue socia del gobierno sabbatellista para precarizar y tercerizar a la gran mayoría de los trabajadores de ese parque industrial», reza el comunicado difundido, entre otros, por Miguel Abramzon y Jimena Lettieri.

Por su parte, el PTS, salió a denunciar despidos en distritos peronistas:

«El triunfo del FpV en la localidad de Hurlingham, no fue lo que marcó la diferencia con el resto de los intendentes de Cambiemos. Poco tiempo ha transcurrido la asunción de Juanchi Zabaleta, y luego de reunirse y brindar a fin de año junto con el secretario general del Sindicato de empleados municipales, Humberto Nito Bertinat y el secretario General de Gobierno del Municipio, Pablo Del Valle, y de prometer mejorar las condiciones laborales de los trabajadores, no dudó en realizar una primera ronda de despidos de 380 empleados municipales de diferentes dependencias, que cumplían funciones tanto en el edificio municipal como en diversas entidades, como el Centro Cultural, hospitales públicos, y que trabajaban bajo la modalidad de contrato, ya que son las condiciones de precariedad laboral que cuentan los empleados municipales», comunicó.

«Al mismo tiempo, el intendente llamó a inscribir a 170 postulantes para sumar a la policía local, afirmando que esto es lo que va a permitir de contar con más de 350 agentes», apuntó.

Por su parte, el Partido Obrero señaló que ya son «450 despidos en la planta municipal» de Hurlingham, donde Zabaleta anuló el pase a planta de cientos de trabajadores que a último momento había aprobado el ex intendente, Luis Acuña. Además, denunció que la policía municipal intimó a militantes de esa fuerza a abandonar las pintadas que estaban realizando en Cinco Esquinas, amparándose en «la ordenanza no sé cuánto».

 

Movilizados

El partido también se pronunció contra la detención de Milagros Sala. «No coincidimos con la estrategia política de Sala, ni con sus métodos punteriles y patoteros, pero no dudamos en pedir su liberación ya que es una muestra testigo del gobierno de Macri para quienes quieran salir a enfrentar el ajuste y los despidos», difundió el PTS.

El ex candidato presidencial del Frente de Izquierda, Nicolás del Caño, declaró que “es fundamental que las direcciones sindicales convoquen a un plan de lucha unificado de todos los estatales para terminar con la persecución y los despidos masivos, comenzando por un verdadero paro nacional en defensa de los más de diecisiete mil despedidos que ya hay en todo el país”.

La movida ya está en marcha. El secretario general de la Asociación de Trabajadores del Estado (ATE), Hugo Godoy, anticipó ayer que ante la «ola de despidos masivos» implementarán «medidas de acción directa» en los próximos días. Como «mínimo», anticipó, habría «un paro nacional».