Ituzaingó: choferes cesanteados cuentan las desventuras de trabajar en la línea comunal 504

Choferes despedidos de la línea comunal de colectivos 504 de Ituzaingó denunciaron que la Municipalidad los obligaba a salir a la calle con coches en mal estado, que ellos mismos arreglaban. También que intentaron utilizarlos contra Macri, había robos y se les liquidaban mal los haberes.

Un puñado de trabajadores de la 504 se reunieron hoy, como todas las mañanas, a la espera de ser recibidos por el secretario de Gobierno, Alfredo Almeida, quien se negó a atenderlos, aunque sí recibió al secretario de ATE Ituzaingó, Antonio Borja. El gremialista salió a respaldarlos y anticipó una protesta más amplia durante esta semana. Por empezar, aconsejó a todos los cesanteados a permanecer «unidos para exigir su reincorporación».

Aunque nada es oficial, el municipio dio de baja servicio municipal de colectivos que unía Villa Udaondo con Ituzaingó Sur y envió telegramas de despidos. Esta mañana apenas había ocho choferes en la protesta. Pero en principio fueron cesanteados los 22 que estaban de servicio. Ocurre es que a algunos se les prometió reubicarlos y a otros «se los amenazó con echar a su mujer» o a algún familiar que tengan en la comuna.

Todos los choferes habían sido tomados por el municipio hace tres años bajo contrario temporal. Es decir un trabajo precario y por debajo del convenio de la UTA y un salario apenas superior a los 10 mil pesos. La línea comunal comenzó a funcionar en junio de 2013 con 14 unidades y dos recorridos, uno de los cuales (el B) se suprimió por no ser rentable, a pesar de que recibía subsidios y se cobraban boletos. Era el primer ajuste que sufriría la apuesta de Almeida. El servicio era por momentos malos, ya que sufría demoras y suspensiones por el mal estado de los coches, primero, y por la falta de subsidios después. Esta última fue la excusa que ofreció el Jorge Ceballos a sus dirigidos les informó del cierre en enero.

El encargado de hablar con los trabajadores fue el director General del Sistema Integrado Público de Transporte de Pasajeros Municipal. Según los choferes, sigue en su cargo a pesar de que el servicio no existe más. Algunos de sus ex dirigidos lo hacen responsable no sólo de que no los defendiera, sino también del «robo de baterías, ruedas, alternadores y gasoil», entre otras cosas que debían reponerse o dejaban paradas a las unidades.

El servicio comenzó a funcionar con 38 choferes, incluidas dos mujeres, se jactaba la administración municipal. Una de ellas contó a este portal que varias veces tuvo que arreglar su colectivo en pleno viaje por las deficiencias que tenía. Fue ella quien denunció que el municipio intentó utilizarlos para salir a pegarle al gobierno de Mauricio Macri. Extrañamente, la línea comunal no figura en el listado oficial nacional de la SUBE.

Los trabajadores no entienden los motivos oficiales. «Nos dijeron que no bajaban más el subsidio. El 12 de diciembre habían firmado el subsidio por 19 millones pesos, pero el 15 nos dijeron que guardemos las unidades», apuntó otro chofer en la puerta del edificio municipal, en el pasaje Eva Perón.

El concejal de Libres del Sur Nahuel Segovia hizo un pedido de informes para que el municipio ofrezca explicaciones. «No nos informan de nada, como siempre», se quejó esta mañana. Entre otras cosas, quiere saber por qué votó el presupuesto para la 504, en diciembre, si días después la cerraban.

Tampoco por qué se trajeron 5 unidades nuevas. «Empezamos con 14 coches en desuso y ahora trajeron unidades de 2007, pero en dos años van a estar igual si no se mantienen», sostuvo un chofer. Y agregó: «No había mecánica, somos nosotros mismos. Un grupo que tenía conocimiento y va resolviendo cosas. Nosotros pintamos las unidades. Hemos salido con colectivos sin freno atrás, sin limpiaparabrisas. Pero el subsidio lo bajaban».

Desde diciembre que los coches sólo se utilizan para las colonias de verano, manejados con personal municipal que hasta hace semanas hacían de inspectores de la línea municipal. Desde entonces que sus ex choferes no cobran. Por otro lado, afirman que la última liquidación de haberes estuvo mal hecha. «Nos deben horas extras. El día de las elecciones estuvimos trabajando todo día y les salió gratis», advirtió uno de los cesanteados.

Los choferes saben que ni siquiera recibirán indemnización, pero no pierden las esperanzas de que todo se arregle porque, como pregonaba la administración Descalzo hace tres años, el servicio norte-sur es necesario para la comunidad. «La línea no estaba manejada como una empresa de transporte, está claro. Había suspensiones, nos mandaban a cargar gasoil durante un recorrido. Pero la gente nos esperaba», indicó un cesanteado.