El FPV denunció a Tagliaferro y a la titular del HCD por dar de baja contratos de militantes

El viernes pasado, el bloque de concejales del FPV hizo pública una denuncia penal presentada en febrero contra el intendente, Ramiro Tagliaferro; y la presidenta del Concejo Deliberante, Natalín Faravelli, por presunto «abuso de autoridad» y «persecusión ideológica» a militantes despedidos.

La denuncia fue colgada en la cuenta oficial que tiene el titular de esa bancada y ex candidato a intendente Hernán Sabbatella, horas después del duro informe que Telenoche (Canal 13) le dedicó a la herencia en el Hospital Posadas y especialmente al concejal Diego Spina.

«Desde el bloque de concejales del Frente para la Victoria realizamos una denuncia penal contra el intendente Ramiro Tagliaferro y la presidenta del Concejo Deliberante de Morón, Natalin Faravelli -comunicó-, por los delitos de abuso de autoridad al despedir a más de doscientos trabajadores del Municipio de Morón; quienes en muchos casos han informado que la desvinculación laboral obedece a su ideología política y sindical».

La denuncia pide, entre otras cosas, que se conozca la lista de personal municipal y los nombres de todos los empleados cesanteados. El municipio no ha informado oficialmente la cantidad de despidos o contratos caídos. Pero, off de record, afirmaron el jueves último que hubo 103 cesanteados. Al menos cinco de esos casos lograron que tribunales laborales de Morón aceptaran un amparo para ser reincorporados en la comuna.

«Hemos sido más que benévolos. Muchos que no se presentaban a trabajar han venido con excusas y, siempre que tuviesen ganas de seguir, se les mantuvo el puesto», explicaban fuentes de Cambiemos. No obstante, desde el gobierno local nunca ocultaron su fastidio por la cantidad de militantes kirchneristas que quedaron en el Municipio, incluso en coordinaciones. Dicen que espían, obstruyen las órdenes y las tareas que se encargan.

Sin ir más lejos, la semana última un concejal del Frente Renovador discutió con un inspector de Tránsito porque que no le dejaba estacionar el auto en la cochera designada por la presidenta del HCD. «Este espacio es para los vecinos, lo dice ese cartel», disparó el leguleyo empleado a un absorto concejal, que miraba una pancarta del FPV que se oponía al uso oficial de esa cochera, destinada por ordenanza al estacionamiento medido.

El sabbatellismo no niega tener militancia adentro. «Muchos trabajadores despedidos han informado que funcionarios de la nueva administración han mantenido reuniones individuales con trabajadores y en forma absolutamente persecutoria y discriminatoria, han solicitado la filiación política, sindical e ideológica de los mismos. En otros casos también les cuestionaban el contenido ideológico de sus perfiles en facebook y en otras redes sociales dejando claro que han revisado sus cuentas personales».

La verdad será cuestión judicial y sería interesante ver cómo se actúa ahora y si fijará un precedente en ésta y otras comunas donde también hubo despidos. Martín Sabbatella, de hecho, dio de baja 600 contratos en los primeros meses del 2000. Hay jurisprudencia sobre el empleo temporario en el Estado, del cual los intendentes han abusado sin que se condene debidamente ese accionar clientelar. La suprema Corte bonaerense no reconoce los mismos derechos laborales por contratos precarios, pero sí ampara a aquellos trabajadores con representación gremial.

En febrero, el Tribunal de Trabajo N° 5 de Morón falló en favor de dos trabajadores municipales temporarios. El dictamen no resuelve la situación de fondo pero solicitó al Ejecutivo reincorporarlos e incluso intimó a la gestión a “que cese en forma inmediata el comportamiento antisindical”.

Fuentes municipales y gremiales asumen que hubo una asamblea en diciembre en ATE, donde algunos empleados surgieron allí como delegados, de manera por lo menos irregular. El municipio apela al Ministerio de Trabajo, que no reconocería esa representación que alegaron ante los tribunales laborales. En la denuncia, el FPV cita a declarar a un grupo de trabajadores, incluido el secretario del SETMM, Luis Duré (foto).

El SETMM sirvió su sede para que Sabbatella y los candidatos del FPV cerraran su campaña el viernes anterior a la elección de octubre, en plena veda.

Duré militaba en el histórico sindicato de Trabajadores Municipales, que estaba ya enrolado en la FESIMUBO en la década pasada, pero decidió abrir su propio gremio (afiliado a la antigua y noventista Federación de Sindicatos de Trabajadores Municipales) para restarle afiliados al otro sector y afiliar a los sabbatellistas, sin mucho éxito. El sabbatellismo intentó ganar las elecciones del STMM con una alianza de sectores y casi lo logra en octubre. El tema quedó en la Justicia sin resolución luego de denuncias cruzadas de fraude (continúa el massista Pablo Salvo hasta nuevo aviso).