En plena puja política y ante los rumores de despidos, el Posadas se convirtió en un polvorín

El Hospital Posadas es un polvorín. Luego del informe devastador sobre la última intervención sabbatellista en Telenoche, las organizaciones dominadas por el kirchnerismo y la izquierda están en estado de alerta y van al paro ante inminentes despidos. Denuncian la “militarización” del predio.

En el nosocomio conviven varios sectores sindicales que intentaron negociar la continuidad laboral ante la llegada del nuevo directorio, encabezado por Alberto Díaz Legaspe. La semana pasada, el director del nosocomio denunció que hubo al menos 700 empleados que llegaron entre noviembre y diciembre, antes del final de la intervención de Martín Latorraca (comenzó en abril de 2015) provenientes de Morón o el AFSCA.

El último bastión sabbatellista de la era K refugió a muchos de sus dirigentes, que resisten y aún hoy pueden verse entre reuniones de personal, amparados fundamentalmente por ATE Morón, que lidera el kirchnerista Darío Silva, quien montó oficinas en unos de los chalets del predio. Legaspe también advirtió en el informe de Canal 13 que el hospital tiene 5700 empleados (más que el Municipio de Morón) y que con la mitad podría funcionar.

Según trascendió hoy, uno de los gremios históricos, UPCN, comunicó que hay 600 telegramas de despidos. La semana pasada se hablaba de 1500. El propio gremialismo hace correr los rumores. También se encargó de difundir los sueldos de los directores, en respuesta a la estocada que el Grupo Clarín le dio a la mano derecha de Martín Sabbatella, el concejal Diego Spina, quien fue funcionario cuatro meses en el nosocomio con un sueldo bruto de 60 mil pesos (lo mismo que el actual director Legaspe) y en la liquidación final de noviembre se llevó $190 mil a su bolsillo.

Las usinas K difundieron también que Malena Lobo, hermana de un periodista de TN, habría asumido como jefa de Prensa del Hospital con un jugoso salario también. Legaspe no logró dividir del todo a los gremios, a pesar de las negociaciones con los históricos, que defienden sus propios nombres.

Luis Sucher, trabajador del hospital y referente del PTS/FIT de Morón, cuestionó la llegada de efectivos policiales esta mañana al edificio: “Este operativo es una provocación por parte de las autoridades, que intentan atemorizar a los trabajadores y evitar así una respuesta por parte de los mismos ante el anuncio de despidos realizado la semana pasada. Ante esta provocación se acordó adherir al paro de ATE del miércoles y exigir que los distintos gremios del hospital (ATE, UPCN, CICOP, STS) que se pongan a la cabeza de la pelea en defensa de los puestos de trabajo”.

La batalla política terminó por no discriminar entre delegados, trabajadores y militantes K. “No vamos a defender ñoquis. Spina era uno de los ñoquis, hasta que renunció porque es concejal”, apuntaba la ex candidata a concejal del PO Jimena Lettieri hace un mes. Hoy también está en pie de lucha, aún cuando “hasta 10 de diciembre ingresaron más de 1800 personas del sabbatellismo, ATE y UPCN”.