Chofer culpó a Descalzo por las demoras para que vuelva a funcionar la línea comunal 504

El miércoles me encadeno en la puerta de la Municipalidad de Ituzaingó hasta que firme«, advertía el lunes Silvia Gentile,  uno de los choferes despedidos de la línea comunal 504, a la espera de que se concrete la privatización y que la empresa 216, con coches propios,  se haga cargo del servicio.

Luego del abrupto cierre del servicio de colectivos municipa, y de las protestas que esto generó durante todo el verano, el intendente, Alberto Descalzo, decidió traspasar ese servicio a una empresa privada. Sin embargo, la 216 todavía no tomó a ninún trabajador y culpó por eso a la comuna.

«L a empresa dice que falta que el intendente firme el traspaso. La idea era salir el 1 de abril, pero sin la firma no se puede», sostuvo hoy Gentile.

La privatización, aunque tirada de los pelos, podría ser más que beneficiosa: es que la 2016 pondrá en la calle 16 colectivos nuevos, en lugar de los destruidos coches que utilizaba el municipio desde 2013. Incluso reactivaría los dos recorridos originales de la 504, que se redujo por la falta de unidades.

Gentile no cree que la compañía demore la contratación de los trabajdores, porque sin los papeles «está perdiendo plata: la línea debería estar en la calle».

Por otra parte, «el arreglo de Descalzo era entregar la línea sin los choferes, pero tuvo que hacer un acuerdo y que la empresa absorba a los 21 choferes».

Todavía no es seguro si les reconocerán la antiguedad, «pero que el pone palos en la rueda es el intendente». «Además de dejarnos sin trabajo. Jamás no atendió, nunca dio la  cara», indicó Gentile.

En diciembre, el HCD había aprobado un presupuesto de 5 millones de pesos para la línea comunal, pero en enero dejó de funcionar. Hasta el año pasado recibía 97 mil pesos por mes por cada coche en concepto de subsidios y además cobraba boleto.

«La linea siempre funcionó con falencias. El municipio tenía que contar con coches okm, pero clos compró un basural por 25 mil pesos cada uno. Hubo que ponerlos en condiciones para que salieran a funcionar. Nos hacían salir a la calle sin luces, sin frenos, sin limpia parabrisas, pero tratábamos de trabajar igual. Nos pedían aguantar hasta que llegaran coches nuevos», sostuvo la chofer al programa Punto de Encuentro (FM La Siglo).