Zappulla puso bajo sospecha el uso de fondos girados por Nación durante el 2015 a Morón

Luego de la polémica suscitada entre la herencia, los despidos y una escandalosa protesta en el recinto durante el tratamiento del Presupuesto 2016 de Morón, la jefa de bloque de Cambiemos, Analía Zappulla, puso un manto de sospechas sobre los fondos girados por Nación durante el 2015.

«El martes, por orden del intendente, vamos a hacer una sesión extraordinaria para mostrar la deuda», adelantó la concejal, que hace una semana quedaba expuesta ante un informe del Ejecutivo que indicaba haber empezado el año $60 millones abajo, lo mismo que  informó la gestión Lucas Ghi.

 

No obstante, el oficialismo dice que el pasivo se «triplicó» cuando empezaron a encontrar facturas no pasadas al sistema y a caer, otras tantas, en diciembre.

«El Presupuesto mostró un corte. Se dejaron de recibir facturas en noviembre. Sólo con Urbaser la deuda es de $111 millones, al cual se le dejó de pagar en octubre», indicó Zappulla, esta mañana, entrevistada en el programa Punto de Encuentro (FM La Siglo).

Además, dijo, es están investigando fondos nacional que debían llegar para obra pública y que se habrían utilizado para gastos corrientes, con lo cual ahora el municipio debe hacer también frente a la deuda con los proveedores para levantar diferentes proyectos, como el túnel vehicular en El Palomar.

«Hay fondos girados de Nación, que tenían que venir afectados a los túneles de Morón y El Palomar, por casi $90 millones, Aníbal Fernández decidió que vinieran como libre disponibilidad. No hay certificación de obra, pero el dinero se gastó. No fue normal. Y estamos evaluando si fue legal».

Zappulla también se metió en la polémica por la irrupción de despedidos en el HCD. «Es una posición de sabotaje. Una deliverada intención de que nos vaya mal. Morón tenía casi dos mil empleados temporarios», indicó la edil.

«El otro día tenía delante mío a alguien que había sido en su momento secretaria de mi marido (Martín Culatto) en la Dirección de DDHH, hasta que se romió la Alianza. Cuando se fue pidió por once laburantes. Los rajaron igual y nadie tomó la Municipalidad. Estaba claro que no entraron por concurso», recordó Zappulla.

«Si ingresás con un espacio político, te vás cuando con ese espacio. Es lo que se perdió. Es lo que pasa en el Posadas. La incorporación de cientos de militantes a partir de octubre y después la toma. No justifico la caída de contratos. No se puede tomar el Estado como un botín de guerra», advirtió.

En el Ejecutivo hubo sumarios y denuncias contra trabajadores que abandonaban sus puestos o que cumplían mal sus funciones para protestar o perjudicar la gestión. «Los que se quedan están ejerciendo un deliberado sabotaje. Hace pocos días una mujer de La Matanza va con un bebé a pedir la leche a la Secretaría y le dicen que no hay. La mandan de nuevo al Hogar (San Francisco). Me llama y le aviso al secretario. Enseguida mandaron la camioneta con leche. Una empleada que le dice a un vecino que no hay leche me parece miserable. A esas cosas nos enfrentamos», contó.

Es lo que dice que pasó en el Area de Niñez, donde le dieron de baja a un grupo de contratdos porque no fueron a atender a la familia de Cintia Laudonio, la joven de Castelar Norte que murió apuñalada por su ex pareja. Horas más tarde el bloque del FPV se ponía al frente de una marcha por Justicia.

«Creo que el Estado debe instrumentar políticas públicas, redes para no dejar a gente fuera del sistema, pero no puede ser el Estado una bolsa de trabajo», sinteizó Zappulla.