En Tribunales, Cristina movilizó a fieles y causó espanto entre los demás líderes de la oposición

Luego de la indagatoria de Cristina Kirchner ante el juez Bonadío por la venta de dólar a futuro y de la movilización que la acompañó a Tribunales, el diputado Felipe Solá advirtió que si va presa puede haber «violencia»; Margarita Stolbizer, le exigió «más explicaciones y menos cháchara».

La marcha contó con el aparato del FPV fiel a la ex Presidenta: desde La Cámpora y Nuevo Encuentro, hasta algunos intendentes «dialoguistas», como Alberto Descalzo de Ituzaingó. Pero el peronismo no movilizó como en otros tiempos. El sabbatellismo habló de 200 mil personas, el casi candidato a concejal Diego Brancatelli de 300 mil. En realidad no hubo más de 22 mil. Fue muchísimo menor a convocatorias en Plaza de Mayo. Entre los pocos intendentes del PJ presentes estuvo Verónica Magario, de La Matanza, y su jefe político y del PJ bonaerense, Alberto Espinoza.

«Impresionante movilización a Comodoro Py para bancar a Cristina y al proyecto nacional y popular. El pueblo llenando las calles de amor para defender nuestra historia y el futuro de todos y todas. ‪#‎Volvió‬. Volvimos», posteó Hernán Sabbatella, jefe de bloque en el Concejo Deliberante de Morón.

Lo llamativo no fue el tamaño de la marcha, sino el objeto: «no toquen a Cristina». «Me pueden meter presa, pero no me van a callar», indicó la ex mandataria, luego de insultar al juez y de recusarlo, patrocinada por un abogado de su socio Cristóbal López y no por uno oficial, como se había especulado.

Cristina entró y salió de Tribunales en libertad, en la causa que más perjuicios económicos originó al Estado, pero la que menos pruebas presentó contra ella. En la calle lanzó un frente cívico, por fuera del PJ, amparándose en la supuesta persecusión judicial y el ajuste de una crisis con la que especuló.

Un revival del «que vuelva Carlos» de 2003, aunque acelerado por los tiempos judiciales. Menem, antes de ser candidato en 2003, estuvo preso en 2001.

167 días pasó Menem en la cómoda quinta de Armando Gostanian. Fuerzas ultra K amenazan con represalias en caso de que la historia se repita hoy.

En el peronismo, que de esto sabe, también tomaron nota. El diputado nacional Felipe Solá (UNA) advirtía que si la ex presidenta Cristina Kirchner queda detenida tras declarar en la causa por la venta de dólar futuro del Banco Central «muchas facciones kirchneristas podrían pasar a la violencia».

Además, señaló que durante el gobierno de Néstor Kirchner (2003-2007) «pasaron cosas» que «se conocieron después, que pasan por la obra pública en general, que son absolutamente delictuales».

Para otros la actuación de Claudio Bonadío fue extemporánea. «La citación le hizo un favor a Cristina y a los corruptos», indicó el referente de Libres del Sur Jorge Ceballos.

La que se despachó fue la diputada del GEN Margarita Stolbizer, querellante en la causa Hotesur, donde se investiga el núcleo de la ruta del dinero K. «Las sociedades de los Kirchner recibieron millones de los Báez. Eso está probado y ella debería explicarlo. Menos cháchara autorreferencial», espetó.

Además, la legisladora de Morón le pidió «Que alguien le avise que su tiempo pasó, que tendrá que rendir cuentas de lo que hizo y que el PJ y el FPV anda buscando nuevo liderazgo».

«No sería mejor que explique su patrimonio y los millones que le pagó Lázaro Báez? O que hable de los 12 millones de pobres que dejó?», siguió en una catarata de twitts. «La soberbia después del poder muestra la patología de la expresión. Y los que quieren que vuelva, cuánto más están dispuestos a darle?».

De toda formas, Cristina no podrá ir presa por esta causa. La «abogada exitosa debe saber q la inhabilitación especial p ocupar cargo publico es la pena del código p delitos ctra administracion publica», ironizó Stolbizer.