Despidos y planta política heredada, un debate para alquilar balcones en el HCD de Morón

El próximo lunes 25, desde las 12, el Departamento Ejecutivo se presentará ante el Concejo Deliberante de Morón para exponer sobre los contratos vencidos desde que asumió Ramiro Tagliaferro. El Municipio adelantó que son 146 casos y se anticipa a un debate que puede dar que hablar.

Desde que la citación fue aprobada por mayoría en el recinto, el sabbatellismo habla de una “interpelación”, mientras que el massismo lo califica apenas como un “informe”.

El bloque del FVP, que promovió la sesión especial, quiere que Tagliaferro “rinda cuentas y dé explicaciones de los arbitrarios despidos que se vienen produciendo en el Municipio de Morón”.

Para el sabbatellismo la convocatoria constituye “una derrota indeclinable del macrismo en el Concejo Deliberante” y quiere que se explique “cuántos han sido los empleados municipales despedidos, los motivos de los mismos” y exige la reincorporación de cada uno de ellos.

Hace una semana el bloque K acompañó una protesta frente en la Plaza San Martín de poco más de un centenar de trabajadores y militantes, que fue acompañada por el PTS, que igual siempre marca distancias. Rápido de reflejos, Cambiemos divulgó material de archivo inapelable políticamente: notas de El Diario de Morón, del “Profe” Javier Romero, de enero del 2000, en las que se hacía mención a los más de 500 despidos de la primer gestión de Martín Sabbatella.

Y el miércoles, fue el propio Departamento Ejecutivo, el que se encargó de aclarar que en lo que va del año el gobierno de Tagliaferro se desvinculó de apenas 146. “No es real la existencia de despidos masivos en la Municipalidad, sino que no fueron renovados los contratos precarios temporarios de trabajadores de planta transitoria, que se actualizan mensualmente”.

“Al 30 de marzo, la no renovación de contratos de planta transitoria fue de 146 sobre una planta total de 4877 empleados municipales. En la nueva gestión sólo el 30 % de los empleados pertenece a la planta transitoria”, sostuvo el comunicado difundido desde el Municipio.

Hasta ayer, no estaba clara la estrategia que adoptaría Cambiemos en el recinto, aunque ya había dos miradas: una que era meramente informativa y otra más combativa, por si el sabbatellismo estaba dispuesto a hacer de la sesión un show de denuncias con movilización incluida.

“Yo soy de la idea de que si tiran de la cuerda se les va a caer el taparrollos en la cabeza”, anticipó una fuente de Cambiemos, con lista de empleados en la mano. Hay casos para todos los gustos: gente que no iba a trabajar, que apareció después del 10 de diciembre, otra que prefirió renunciar y otros que, si bien trabajaban, fueron echados por abandonar su funciones.

“Los contratos que se cayeron en marzo en la Dirección de Niñez fue porque se les ordenó atender a los hijos de Cintia Laudonio (la joven asesinada por su ex pareja en Castelar Norte) y no fue ninguno”, explican en el oficialismo. Otro grupo había cerrado la puerta del Centro de Desarrollo de La Gardel para ir a una protesta en enero, lo que fue denunciado en Comisaría.

Hay qué ver qué actitud toma el massismo, que empezó a tomar distancia del Gobierno, tal como viene ocurriendo a nivel nacional. “Nuestro bloque no está a favor de ningún despido. Si es un trabajador que corresponde continúe en su lugar de trabajo lo vamos a apoyar”, afirmó el concejal Martín Marinucci en el programa Primer Plano (Cablevisión) el martes último.

“Hasta ahora no vino nadie a pedirnos volver al trabajo”, aclaró a Un Medio el miércoles. A su vez, entiende que no habrá interpelación, sino más bien un debate. “Si el municipio decidió no renovar un contrato, el que debe explicar por qué tenía trabajadores precarizados es el gobierno anterior”, sostuvo Marinucci.