El FPV opera para que organismos de DDHH se resistan a firmar un convenio con Tagliaferro

El FPV apeló a su militancia en los organismos de DDHH para que rechacen la firma de un convenio con el municipio de Morón para el uso de las instalaciones de La Casa de la Memoria. «No lo terminé, ni presenté, pero se niegan», dijo consternado el director del área, Francisco Mones Ruiz.

Se sabía, de antemano, que la relación del gobierno con los organismos coptados por el kirchnerismo iba a ser imposible. Más después de que apareciera la leyenda «se termina el curro», en el frente de La Casa, días antes del balotaje. Hecho que el gobierno de Lucas Ghi denunció pero sin pruebas sobre su autoría.

El último 24 de marzo le grieta se amplió: El municipio hizo homenajes con aroma alfonsinista, mientras los K marchaban a la Casa por su cuenta a realizar pintadas contra el Gobierno. Entre ellos referentes de Familiares de Zona Oeste y Asociación Seré, ligados tanto al sabbatellismo y el Movimiento Evita como a La Cámpora. Mones Ruiz repudió ese acto y salió a decir que algunos organismos estaban «partidizados».

Así fue que llegó una invitación formal para que puedan utilizar las instalaciones. No se conoce el alcance del convenio, pero se filtró una carta en la que se adelantaba qie sería firmado por el intendente y que corría por cuenta del municipio la difusión de esos actos. Algunos descartaron sacarse una foto con Ramiro Tagliaferro. Ruiz salió a aclarar que no era necesaria la foto, aunque sí se harían públicas las adhesiones a tales convenios.

En Cambiemos quieren algunas reglas de convivencia para compartir un espacio que fundó el sabbatellismo, al cual acusa de «haberle cerrado las puertas a muchas organizaciones» conforme se iba acercando al kirchnerismo, y exige que el espacio se cuide tanto como antes, cuando las paredes comenzaban a rezar nombres cercanos al ex intendente Martín Sabbatella. Una de las oficinas y la placa más grande que está al frente de La Casa lleva nada menos que el nombre de su padre, Raúl, quien militó en el peronismo de izquierda, la Asociación Seré y falleció hace dos años.

«Desde el Bloque de concejales del Frente para la Victoria de Morón repudiamos el accionar del intendente Ramiro Tagliaferro, quién obliga a los Organismos de Derechos Humanos de zona oeste a firmar un convenio y publicar la fotografía junto a él como jefe comunal, como requisito excluyente para seguir reuniéndose en las instalaciones de la Casa de la Memoria y la Vida», comunicó la fuerza, que calificó el convenio de «insólito».

Se apoyaron en militantes de su propio espacio como Hebe de Bonafini, pero también en Nora Cortiñas, quien no puede ser calificada como K, aunque está en la vereda opuesta a Cambiemos y tiene mucha más cercanía con la familia Sabbatella. Cambiemos durmió meses hasta que fue a contactarla. Nora se mantuvo al margen del «relato»: militó contra la Ley Antiterrorista, contra Milani, junto a los familiares de Once, y hasta se negó a pedir el voto por el FPV en la campaña pasada, pese a que el kirchnerismo se cansó de hacerle tributos en los días previos al balotaje presidencial.

«El convenio es una hoja, muy simple. Se opusieron antes de proponerlo. Hablé con Cortiñas, pero le venden cualquier cosa y no lo puedo contrarrestar», se defendió Ruiz.

El municipio comunicó que «a un mes de las pintadas que sufrió el Espacio Mansión Seré», el director de Derechos Humanos, informó que “para el uso de las instalaciones municipales dependientes de esta dirección en forma períodica se establece como único mecanismo de autorización la suscripción de un convenio de uso con la máxima autoridad municipal, intendente Lic. Ramiro Tagliaferro, que será firmado en forma conjunta incluyendo su difusión pública y general”.

Esta medida, explicó el funcionario, implicará “fijar las condiciones de uso, frecuencia y horarios, para comprometer a quienes firmen el acuerdo a preservar y cuidar las instalaciones y el espacio público, manteniéndolos en las condiciones en que fueron entregados”.

“De ninguna manera nos apropiamos del predio Quinta Seré para sacar rédito político, ya que es un espacio de todos los vecinos, y es nuestro compromiso cuidarlo”, afirmó Mones Ruiz, en alusión a las acusaciones vertidas desde foros kirchneristas.

El director recordó que “el Municipio firmó más de 650 convenios con muchas instituciones y organizaciones” y que, con esta iniciativa, “no se está hablando del uso del espacio público, ni del acceso a la Casa de la Memoria y la Vida, sino de la utilización de las oficinas dependientes de la Dirección fuera del horario laboral”.

“Siempre tenemos las puertas abiertas del predio del Gorki Grana y su patrimonio es público, pero queremos institucionalizar el uso periódico. Creemos que es importante trabajar juntos por los Derechos Humanos de ayer y de hoy, y terminar con las chicanas políticas”, remarcó Mones Ruiz.

pintadas, en la Caravana de la Memoria