Juicio por ex RIBA: nieto recuperado pidió a su apropiador que ayude a identificar a sus padres

Guillermo Pérez Roisinblit, el nieto restituido en 2000, pidió ayer a su apropiador que ayude a identificar a sus padres, tras declarar en el juicio por la privación ilegítima de la libertad de Patricia Roisinblit y José Manuel Pérez en la ex Regional de Inteligencia que la Fuerza Aérea tenía en Morón.

El lunes se retomaron las audiencias en el Tribunal Oral en lo Criminal Oral Federal Nº 5 de San Martín. En la RIBA, Patricia y José Manuel permanecieron en cautiverio entre octubre y noviembre de 1978. Ambos están desaparecidos.

En este juicio están imputados tres ex miembros de esa fuerza: el entonces jefe del Estado Mayor General del arma, Omar Domingo Rubens Graffigna; el ex jefe de la RIBA, Luis Tomás Trillo, y el ex personal civil de inteligencia Francisco Gómez.

En 2005, Gómez fue condenado por la apropiación de Guillermo, nieto de la vicepresidenta de nuestra Asociación, Rosa Roisinblit, nacido en la ESMA.

El tribunal está compuesto por los jueces Alfredo Ruiz Paz, Marcelo Díaz Cabral y María Claudia Morgese.

Tras responder preguntas por horas, Guillermo cerró así su testimonio: “Preciso no sólo de la Justicia, sino también de Gómez, para que colabore en la identificación de los restos de mis padres».

«Estoy absolutamente seguro de que algún tipo de información tiene. Le pido que tenga un poco sensibilidad y declare. Me lo debe», agregó el testigo.

«Necesito saber dónde están mis padres para empezar a dejar de estar en duelo constante», concluyó ayer el nieto de Rosa Roisinblit.

Su versión fue la tercera pieza –las primeras las aportaron Mariana y Rosa– depositada en este juicio oral del trágico rompecabezas que es la historia de los Pérez Roisinblit.

La Justicia también avanza de a pedazos: hace dos años, juzgó y condenó a Gómez y a Teodora Jofré, su ex esposa, por la apropiación de Guillermo.

Desde principios de abril, Gómez afronta un nuevo proceso junto a dos “compañeros de armas”:  Graffigna y Trillo.

Ellos están acusados de la privación ilegítima de la libertad de los padres de Guillermo y Mariana. Sus homicidios quedaron fuera de la acusación.

«No somos la estampa de una familia feliz buscando justicia. Cada uno ha llegado acá como pudo», resumió Mariana Pérez hace dos semanas, cuando también les reclamó a los jueces que analicen su propio secuestro y las secuelas que que sufre aún hoy. Ese mismo día testimonió también Rosa.