Lanzan graves denuncias contra la antigua conducción de la Policía Local y el Municipio

El Frente Progresista tiene una versión respecto de la ruptura del intendente, Alberto Descalzo, con la Unidad de Policía Local, que detonó tras el cambio del jefe de esa fuerza. Sospechan de negociados del desplazado Crio Jorge Castillo, un viejo conocido del municipio, que luego retiró los móviles.

La ausencia de movilidad se comenzó a evidenciar el viernes pasado, cuando un grupo de agentes iban caminando a su sede de Ventura Alegre y fue entrevistado por el secretario de bloque Mario Revel. «Según pudimos averiguar esta actitud de Descalzo estaría relacionada con el apoyo del Intendente al Comisario Inspector Jorge Castillo quien fue relevado de su cargo como jefe de la Policía Local a fines de mayo», comentó el edil m.c.

«Aunque no hay información oficial del motivo de su remoción, según los agentes, desde el municipio inventaron que ellos le habían escrito una carta de agradecimiento a Castillo, cosa que negaron enfáticamente».

«También denunciaron que Castillo habría usado a los agentes para servicios adicionales de custodia (dentro de sus horarios de servicio) siendo él quien habría cobrado por esos servicios y que habría facilitado la facturación de reparaciones de móviles que no se hicieron o con sobreprecios», aportó Revel.

«Como el nuevo jefe, Comisario Leandro Maidán, no aceptó continuar con estos desmanejos, lo habrían amenazado con tomar las vidas de los policías a su cargo. Los agentes manifestaron estar muy satisfechos con el cambio de Jefe», afirmó.

Pese a que según el municipio se gastó un millón de pesos en combustibles este año, los agentes habían informado que «hacía semanas que los policías donaban de su dinero para comprar el combustible para poder mantener en funcionamiento dos móviles».

Por otro lado, sostiene el secretario de bloque, hay «vecinos que acusan al coordinador operativo de la Unidad de Policía Local, Adrián Barbuto, y a un tal Daniel Gouda de haber “apretado”, personalmente, a los policías locales con quitarles los chalecos, las armas, los móviles y los handys, y de haber utilizado a la Barra de Ituzaingó para hacerlo y como no lo consiguieron los golpearon».

«Debido a esto, los Policías Locales estarían operando solamente en la zona Centro, provocando que, el Municipio de Ituzaingó quede totalmente debilitado en la prevención y represión del delito»,  concluyó.

En tanto, el socialista Sebastián Vallarino, agregó que «entendemos esta decisión irresponsable del Intendente de retirar la colaboración sobre la Policía Local como una reacción que no puede digerir la derrota electoral y se niega a aceptar la conducción de la nueva Gobernadora sobre las políticas de seguridad».

«Durante la gestión de Scioli, guardaron silencio ante el pacto secreto que permitía el autogobierno policial (con gran responsabilidad del ex-Ministro Casal) y fueron parte de la estrategia fallida para el control partidario y por fuera de la ley (a cargo del ex-Ministro Granados en representación del Aparato). Desde entonces, advertimos en forma constante las consecuencias que se expresan en peligrosas operaciones para provocar olas delictivas y aumentar el temor en la población para darle mayor poder a quienes son más parte del problema que de la solución», apuntó.