Con incumplimientos, volvieron los colectivos de la ex Ecotrans y la comunal 504 de Ituzaingó

Este viernes volvieron a circular los ramales que operaba en la Zona Oeste la ex empresa Ecotrans, como así también la Línea Comunal 504 de Ituzaingó. A pesar de la recuperación de esos servicios, choferes de las antiguas operadoras denunciaron el incumplimiento de acuerdos sobre el traspaso.

Como pasó en 2003 con Transporte del Oeste, su continuadora Ecotrans (que manejó el Grupo Plaza) se declaró en quiebra y disolvió toda la compañía. En los últimos años de desinversión sus coches estaban cada vez más arruinados y por eso dejó de cumplir con los servicios a Primera Junta.

Además, sin recursos para salir a la calle y disconformes con los acuerdos que respaldó el Gobierno, los trabajadores de Ecotrans había dejado de prestar servicios el martes por la tarde.

Así la gente se quedó hasta hoy sin los colectivos de las líneas nacionales 136, 153 y 163; provinciales 174, 253, 317 y 321; y las comunales 504 de Merlo y 635 de Morón.

Según el convenio rubricado por el Juzgado que entendía en la convocatoria de acreedores de Ecotrans (ya cerrada) y que fue refrendado por la UTA, la empresa Ersa se hizo cargo de las 153, 253 y 321. La Cabaña de las 174, 317 y 635. La Nueva Metropolitana de las 136 y 163 (a través Sargento Cabral) y de la 322 (mediante Gral. San Martín). Para la 503 de Merlo se conformó una Unión Transitoria de Empresas, adonde fueron algunos del antiguos delegados, que se resistía tanto al desguace de la compañía, como de ese cuerpo sindical de extracción classista (ligados al PO).

Carlos Pacheco hizo una lectura cruda del debut de la UTE en Merlo. En principio, contó que fueron llevados a «un lugar desprovisto de todo», que «no reúne ningún requisito para funcionar como empresa: trabajadores a la intemperie» y que «había que quedarse arriba de los colectivos».

«Como si esto fuera poco, la actitud de los empresarios empezó siendo muy autoritaria y de mal trato, con el fin de disciplinar a los trabajadores y que estos se banquen la situación sin chistar», sostuvo Pacheco, que levantó una asamblea prevista para el jueves pasado debido al «mal tiempo».

Ayer, en cambio, encabezó una primer asamblea, que resolvió «cortar los servicios ante semejante atropello».

«Luego de una reunión con los empresarios se resolvió brindar los servicios por el fin de semana, y quedo planteada una reunión para el lunes donde deben dar respuesta a los reclamos planteados caso contrario volvemos a la lucha. En este lugar no se puede funcionar así como esta, la Municipalidad no debería permitir esto, pero parece ser que no se dieron por enterados», explicó.

Lo peor del caso es que personal que pertenecía a mecánica o administración de Ecotrans habrían quedado en la calle. «Lo que está sucediendo con los compañeros de técnica que fueron a La Cabaña es indignante: los están apretando para que renuncien porque sólo necesitan choferes», se indicó.

Ituzaingó

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En Ituzaingó la cosa no arrancó mejor. Luego de un par de meses de espera, finalmente la empresa 216 se hizo cargo de la Comunal 504, pero con sólo cinco choferes del antiguo servicio municipal, que el intendente cortó en diciembre dejando a la gente sin servicio y a 22 empleados en la calle.

La nueva 504 tiene un plantel de 12 choferes, pero por ahora son todos propios de la Línea que tiene asiento en Morón.

Hoy se usaron coches usados y rojos. No hubo mucha publicidad y el cambio de color de los colectivos despistó a los usuarios: si antes lo tomaba poca gente (producto de demoras habituales y los cortes de servicio) ahora fueron vacíos.

«Hay algo raro. Arrancaron con 6 coches. Se están haciendo los estudios médicos, pero a los despedidos no los llaman y no los reincorporan al municipio tampoco. No están cumpliendo los convenios. La 216 iba a tomar a todo el personal. Llamaron a 5 y tampoco empezamos, dicen que el mes que viene», sostuvo uno de los choferes que había quedado desafectado en enero.