Descalzo dijo querer irse pero su bloque trató de impedir que el HCD lo interpele en el recinto

La oposición aprobó la interpelación de Alberto Descalzo por la crisis de seguridad desatada semanas atrás. Los bloques oficialistas votaron en contra porque se exigió la presencia del intendente, quien anoche, en la Televisión Pública, cometió un acto fallido al afirmar «me quiero ir» de la gestión.

La citación fue aprobada en la sesión del Concejo Deliberante de hoy, con algunos cambios de último momento.

«Mas allá de que el texto original era bueno, creímos que debíamos ser más específicos en nuestra exigencia de que asista el Intendente además de ampliar el marco de preguntas para hacerle al intendente, queremos preguntarle sobre la seguridad en general del distrito», explicó el progresista Nahuel Segovia.

La sesión fue acalorada. «Vimos a los representantes del oficialismo enojados y prepotentes, creemos que esa prepotencia es una de las causas que nos llevo a esta situación, parte de ese enojo fue lo que llevo al Ejecutivo Municipal a pelearse con la gobernación y con la policía local sacando los equipos nextel y los patrulleros a la policía local, así que esperamos que se calmen los ánimos y que puedan atravesar todo este proceso con la mayor madurez posible, madurez que no demostraron hasta el momento», consideró el concejal de Libres del Sur en un comunicado.

El orden del día marcaba en el dictamen N° 7 un pedido de interpelación para que el intendente o uno de sus funcionarios informe respecto de la batalla campal que se vivió el 30 de mayo en la avenida Ratti frente al Circo Royal. Era una forma de suavizar la convocatoria y era previsible que los bloques del FPV y Nuevo Encuentro acompañaran la movida, tal como ocurrió semanas atrás en el HCD de Morón, donde finalmente asistió el secretario de Seguridad Ciudadana.

Sin embargo, la oposición tiene intenciones de preguntar sobre el retiro de las patrullas a la Policía Comunal, y las denuncias de corrupción que desplazaron al Crio. Jorge Castillo. Testimonios que llegaron a la televisión y que también apuntaron al gobierno local. Sobre la marcha, se decidió cambiar el texto del proyecto de decreto, que fue sancionado por 12 votos contra 8. Allí se cita explícitamente a Descalzo, para que declare «in voce».

El intendente irá por primera vez bajo esta modalidad al recinto, luego de 20 años de mandato. La citación establece que deberá responder sobre “las políticas de seguridad en general”. La semana pasada se reunió con los bloques para intentar aclarar situaciones y eludió todas las preguntas que iban al hueso. Allí se defendió y apuntó al ministro de Seguridad bonaerense, Cristian Ritondo, de «armar» una operación en su contra.

El Ministerio presentó una denuncia por las irregularidades en la UPL y si va a fondo exigirá a sus concejales desmarcarse de sectores afines al oficialismo.

El intendente no tiene ya relación con Ritondo y no consiguió llegar hasta la gobernadora Vidal. Apenas consiguió presionarla un poco con la reunión de intendentes en su distrito, en apoyo a un proyecto para transferir la Policía Local a las comunas, como era la idea original de una ley que naufragó en el Senado provincial hace tres años. Descalzo usó este tema como excusa para ocultar las verdaderas razones de la pelea con el ministro.

El jefe comunal, que viene de dos elecciones magras, consiguió su quinta reelección, pero está por primera vez acorralado económica, como políticamente. Anoche, en la Televisión Pública, anunció su retiro en 2019, si es que llega. Incluso tuvo un acto fallido y llegó a decir «me quiero ir».

Su presencia en la pantalla representaba a los barones del Conurbano, frente al debate por el fin de las reelecciones ilimitadas, que ya tiene media sanción en Diputados. En un principio, sostuvo que «acompañaba» el cambio, por que lo reclama la sociedad, pero de a poco se fue a la banquina.

«Es mi deseo dejar la intendencia a nuevos vecinos de Ituzaingó, en 2019», dijo, sin aclarar que prepara a su hijo, Pablo, para las batallas que se vienen. También rescató el viejo amparo de las estructuras clientelares sobre la voluntad popular. «Es importante el voto, por algo se vota a un intendente».

– ¿Pero entonces cree que debe seguir la reelección indefinida?- le repreguntaron.

– No, acabo de decir que me quiero ir. Me voy a ir….- se enredó.