Descalzo no va a la interpelación, pero echa al subsecretario de Seguridad: mueve la oposición

El intendente de Ituzaingó, Alberto Descalzo, se tomó un día para diagramar la estrategia, luego de que la oposición lo convocara para una interpelación en el HCD: en su lugar mandará a su secretario de Gobierno, aunque, como gesto, echó a su subsecretario de Seguridad, Hugo Rojas.

El oficialismo ya había utilizado a Rojas como chivo expiatorio, luego del desastre político que causó el retiro de las patrullas a la Policía Local en junio. Fue ese funcionario el que firmó la carta dirigida al jefe de la Unidad de Ituzaingó, pero de ninguna manera el que tomó la polémica decisión.

Ese día, jueves 17 de junio, Descalzo se retiraba a unos días, según dijo después, por la muerte de su suegro. Ante los concejales, en una reunión informal y privada la semana pasada, intentó convencerlos de que dio la orden de reintegrar las patrullas «al otro día». Habían pasado cuatro, por el feriado largo. El ministro Cristian Ritondo, que había desplazado al Crio. Jorge Castillo de la Jefatura de la UPL, creyó que lo estaban extorsionando.

Agentes de la fuerza local contaron a Asuntos Internos y al programa PPT (no se sabe si a la Justicia todavía) que Castillo cobraba por custodias en negro y que el municipio los obligaba a ir a actos políticos y a vigilar casas de punteros amigos del intendente. La difusión de esas gravísimas acusaciones coincidió con los incidentes del 30 de junio frente al Circo Royal de la calle Ratti. La carpa estaba instalada en un terreno municipal.

Descalzo atribuyó la pueblada a una operación y garantizó su presencia en el recinto para hablar de ese tema. Pero la oposición, por primera vez le marcó la cancha, gracias a que el PRO hizo valer todo su poder en la Provincia para que su bloque se desmarque de los personajes amigos del intendente.

Así fue que, una vez que el proyecto de interpelación ingresó al recinto, el socialista Esteban Vallarino pidió cambiar condiciones: el nuevo texto solicitaba la presencia del jefe comunal, no de un subordinado, y abría el debate a todas las preguntas relacionadas con la seguridad, incluidas las sospechas de corrupción que atravesaron la gestión de Castillo, a quien el gobierno local defendió a capa y espada, a punto tal pelearse con la Provincia.

Este viernes el oficialismo confirmó que Descalzo no irá al recinto y que en su lugar enviará al secretario de Gobierno, Alfredo Almeida, quien era el inmediato superior de Rojas. No era lo que la resolución establecía. Pero a cambio entregaron a Rojas, el único en poner la cara ante los vecinos aquella tarde frente al circo. Nadie en la oposición cree que sea el responsable de la crisis policial y en todo caso es un gesto que llega tarde.

Descalzo había logrado en diciembre, pese a estar en minoría en el HCD, dejarle la presidencia a su hijo, Pablo, producto de las internas y el doble juego en los bloques de Cambiemos, Frente Renovador y el progresismo. Sin embargo, el miércoles la mano cambió y ahora se baraja de nuevo.

La interpelación será este lunes a las 15.30 en el recinto, en una sesión extraordinaria a la que puede asistir el público. Pero puede haber más novedades.

Algunos concejales confirmaron que está en estudio la posibilidad de poner un nuevo presidente en el Concejo. «Poder, se puede, pero hay que consensuarlo», indicó un edil. Otra vez, como en diciembre, aparecen candidatos. Pero por alguna razón la oposición todavía duda. Es cuestión de acelerar los tiempos electorales y de romper con pactos firmados tácitamente en diciembre, claro. Por eso hay quienes piden una conducción inmediata en el PRO. «El que tiene que manejar la región es el intendente de Morón», sostuvo un funcionario cercano a Tagliaferro, casi como exigencia.