La Policía levantó de la Estación de Morón a los puesteros ilegales, que amenazaron con regresar

La gestión de Cambiemos realizó su primer mega operativo contra la venta callejera en la estación de Morón. Unos 200 efectivos de la Policía participó del levantamiento de los puestos de la estación central este mediodía. Los puesteros se llevaron la mercadería y amenazaban con cortar calles.

El operativo estaba previsto para las 11.30, es decir, cuando la venta ilegal de frutas y verduras se encontraba totalmente desplegada sobre el ingreso a la estación de trenes, y las calles aledañas, 9 de Julio e Independencia, a los lados norte y sur de las vías. Luego se siguió por las áreas centrales de la ciudad, con puestos menores de indumentarias y joyería, incluidos los de inmigrantes. Participaron las direcciones municipales de Inspección General, Protección Ciudadana, Defensa Civil, Seguridad Ciudadana, Tránsito y Transporte y más de 200 efectivos de la Policía Bonaerense.

Durante el operativo se decomisó mercadería irregular, informó la comuna, aunque esto generó discusiones y negociaciones entre la organización que maneja la venta ilegal. Al intentar levantar el primer puesto, en la esquina de Independiencia y Sarmiento, personajes de distintos puestos se acercaron al lugar. Era notable cómo funcionaba la red, interconectada. Algunos de los líderes se mantuvieron al margen de las discusiones con los funcionarios, mientras otros intentaron negociar una salida consensuada. Se negaban a dejar la mercadería. Y amenazaban con salir a cortar calles.

No sería la primera vez que esto sucede. «Mañana vamos a volver», decían por lo bajo, mientras la fuerza de choque los disuadía de cualquier resistencia.

La calle estaba dividida. Peatones que miraban se ponían del lado de los vendedores, como si cualquier hijo de vecinos sin trabajo se pudiera ir a instalar ahí. Tampoco faltó la militante que denunciara a las «fuerzas represivas». Horas más tarde, el PTS de Morón emitió un comunicado de repudio.

«Es la política que Cambiemos viene aplicando en Capital, persecución y hostigamiento a personas que sin empleo formal tienen que salir a vender en las calles para tener un plato de comida. Mientras tanto la esposa de Macri es vox populi explota mano de obra semi esclava», apuntó el partido.

Pero la calle no hace Justicia social. Por eso, los ex intendentes Martín Sabbatella y Lucas Ghi tuvieron batallas con los puesteros. Algunas las ganaron. La guerra la perdieron. El municipio parece dispuesto, una vez más, a liberar la vía pública de la mercadería ilegal y el trabajo en negro que domina esta red mafiosa que se esconde detrás de la cara humilde de los puesteros. Esto incluiría la red de trapitos, donde conviven pobres y kapangas.

Algunos de estos trabajadores irregulares o ilegales se identifican claramente con la hinchada de Morón. Y desde luego conocen a los agentes de carrera.

«Desde la gestión, estamos fuertemente comprometidos en desbaratar el crimen organizado. La venta ilegal en vía pública, además, perjudica a los comerciantes que pagan sus impuestos como corresponde y le dan trabajo a los moronenses. Vamos a continuar realizando acciones conjuntas entre la Policía y las distintas áreas del Municipio para terminar con estas redes que incumplen la ley», dijo hoy el intendente, Ramiro Tagliaferro.