Insólito: concejal del FPV acusó a uno de Cambiemos de haber sido «valijero» de la Tupac

Por si faltaran escándalos en Ituzaingó, una discusión en el Concejo Deliberante demostró la irónica relación que se vive en la interna del FPV y de Cambiemos. Ahora, un peronista histórico como Juan Carlos Roumieux le imputó al pseudo macrista José Luis Sánchez ser un «valijero» de la Tupac.

Durante una sesión ordinaria el concejal peronista explotó por una discusión, en una semana caliente por la interpelación pedida al intendente: “Yo no me rasgo las vestiduras como algunos que fueron valijeros de la Tupac Amaru”, disparó en dirección a Sánchez, ex vocero de la Tupac Amuru.

“Sí, yo trabajé en la Tupac Amaru pero no arrojaba bolsos a un convento. Fui sólo una vez a pagar un alquiler a un galpón textil de Sarandí, Avellaneda”, explicó Sánchez en el recinto.

No es novedad que el descalcismo tiró paredes con el ex candidato a intendente Osvaldo Marasco para armar un lista amigable dentro del espacio macrista.

Era sabido que el empresario inversionista, ex secretario de Planificación municipal, era un doble agente, pero en el PRO recién se dieron cuenta tras las Primarisa de 2015, cuando se retiraron fiscales. En octubre creen que hubo robo de votos. La relación con el candidato era pésima y hoy no podría ser peor. Basta con mirar su Facebook, las bombas contra Vidal, Ritondo y el intendente de Morón, Ramiro Tagliaferro, a quien algunos le piden intervenir en el distrito para que los concejales de Cambiemos representen a Macri. «El que creó el monstruo que se haga cargo», dice en privado el ex esposo de la gobernadora. Recién en 20106, en tiempos de campaña, el PRO jugaría fuerte para hacer valer su poder en este territorio.

Pero no sólo Marasco tiene relación con el FPV local o nacional. Sergio Crego era yerno de empresario Alberto Traverso, quien en junio sufrió un asalto comando que relevó que agentes de la Policía Local hacían custodias privadas. Un negocio que Asuntos Internos investigó, denunció en la Justicia Penal, y desató un verdadero escándalo político para el intendente, Alberto Descalzo, quien no concurrió el lunes a la interpelación en el recinto.

A esa sesión especial concurrió su secretario de Gobierno, Alfredo Almeida, quien negó tener relación con el desplazado jefe de la UPL Crio. Jorge Castillo. También se desdijo de las denuncias de operaciones políticas que la Comuna había lanzado hacia el ministro de Seguridad Bonarense, Cristian Ritondo. La estrategia es superar el «conflicto». En la interpelación sólo el socialista Esteban Vallarino fue al hueso: le preguntó si ordenó a los agentes a concurrir a actos del FPV y si, como dijeron en el programa PPT, hacían custodias ilegales a punteros del PJ y empresarios amigos.

Almeida negó todo. Lo adujo a «denuncias mediáticas», pero anticipó que el municipio se presentaría como querellante en la denuncia donde se lo investiga.

La bancada de Cambiemos no fue muy dura con el funcionario. Sánchez le preguntó a Almeida «si hubo una orden para no ser recibido» en la Provincia. Además, le pidió que explique las «políticas a seguir» en caso de no recomponer relaciones con el Ministerio. Un centro gentil para el arquero.

Sánchez no parece macrista. Hasta 2013 jugaba para Descalzo, como lo mostraba su perfil de Facebook: “Amigos festejemos el día que a este dictador encubiero con cargo de jefe de gobierno lo procesan. Si hay justicia, Macri estará en el horno. Sabían de que hace unos días fue al spa donde se atiende el mismo juez y le ofreció un arreglo para que deje de investigar? El juez lo sacó como chicharra de ala.”, posteaba por ese entonces.

El 8 de noviembre de 2012 compartió un post de la FanPage YPF Nacional & Popular: “Es hora de aguantar los trapos. Vamos Cristina Carajo!!!”, publicó. Y el 23 de julio de 2013, otro ejemplo, escribió: “El sábado recibí un casco de parte del municipio de Ituzaingó de la mano de Alberto Descalzo».

A partir de 2013, al caer el FPV en Provincia y en Ituzaingó, Sánchez se acercó al PRO. El año pasado reemplazó en la lista al impugnado y ex «Cuestión de Peso» Facundo Echeverría, ahora funcionario de Cristian Ritondo (director de Relaciones Interjurisdiccionales del Ministerio de Seguridad).

Según el portal «Anticipos», Echeverría sería «el enviado a Ituzaingó para ordenar el distrito de la mano de Sánchez, lo que terminó de espantar a propios y ajenos». Pero el encargado del armado territorial es Tagliaferro. Su hombre de confianza hoy es Gabriel Pozzuto, a quien el PRO le negó el apoyo en la Primaria de 2015, aunque luego se presentó a la interna junto a la UCR. Perdió feo pero ahora es uno de los pocos que tiene cierto respaldo.

Se viene un año de cambios. Descalzo entendió que no se puede pelear con Vidal. El kirchnerismo desaparece. Lo demuestra el hecho de que un concejal del PJ rechace la pertenencia a la Tupac, en la misma semana en que referentes del FPV local viajaban para entrevistarse con Milagro Sala, a quien consideran una «presa política»: Las hermanas Adriana y Soraida Martín, ex detenida de la Mansión Seré, militan en el PJ y La Cámpora.

Los dos concejales del sabbatellismo también son cristinistas. Las vueltas de la vida hicieron que Mariasu Repetto, tía de Vallarino e hitórica rival de Descalzo, hoy sea oficialista. Igual, en la interpelación del lunes le preguntó a Almeida «por qué había retirado las patrullas» a la Policía Comunal.