El líder de la protesta ambulante en Morón viajó al Mundial de Brasil con un hijo y amigos

El principal referente de los vendedores ambulantes de Morón, que llevan cuatro días de protesta, es también un conocido hincha del Deportivo Morón. En su perfil, Víctor Salinas, se presenta simplemente como «comerciante». Pero representa a «70». En 2014 se dio el lujo de viajar al Mundial.

Salinas no es un «mantero» más. Ni él se define así tampoco. Reconoce que es uno de los dueños de los puestos que llevan entre «20 y 30 años» en la estación (algo que no cualquiera puede tener), los cuales están en conflicto desde el jueves 21 de julio, cuando fueron desalojados por el municipio.

Tomado como referente, Víctor se presentó ante el programa «Feos, sucios y malos» de la «Radio Gráfica» porteña, como un trabajador que sólo quiere «la paz social». «Somos unos 70 puestos ambulantes», les contó. Hay otros que se les fueron adhiriendo, de otros municipios, también inmigrantes.

A 25 kilómetros de distancia, convenció a los periodistas que lo entrevistaban de que «se conocen con los comerciantes» y  que «han recibido su apoyo».

«Sí, se han acercado vecinos, comerciantes. Usamos esto como última medida. No queríamos cortar la calle. Queremos la paz social y poder trabajar. Reubicar, armar, pero empezar a trabajar», sostuvo ayer Víctor. Acusó al intendente de «romper el diálogo» y de «sitiar» el municipio después «de convertir la municipalidad en una bailanta» y en medio de una «ola de secuestros», además de una situación social penosa. Todo un dirigente.

Claro que la versión del municipio es muy distinta: censaron a 350 personas, entre hombres, mujeres y menores. Les ofrecieron comida, subsidios y hasta micro créditos. También una nueva feria. Todo voló por el aire cuando el jueves sitiaron la Municipalidad.

Para refutar las acusaciones de «mafia» que salen del comercio y del Municipio, armaron ollas populares y tomaron gaseosa, mientras quemaban neumáticos.

La comuna dice haber presentado denuncia y la Justicia, según trascendió, ya investiga a los cabecillas de la organización, que tienen recursos como para mantener la protesta con quienes son o fueron sus empleados (precarizados) y con aquellos que permitían trabajar en la calle, con su venia.

Salinas pone el pecho y, tal como muchos sospechaban, tiene lazos estrechos con el Deportivo Morón, el club que hasta junio pasado manejó el sabbatellismo.

En el muro del actual presidente del Gallo (Alberto Meyer), Víctor colgó varios mensajes para dirigentes e hinchas: «Intendente de Morón, debido a su lastimoso accionar hacia los vendedores ambulantes de Morón queremos comunicarle que las protestas y reclamos van a seguir en pie».

Tras la amenaza, dice que «sinceramente no entiendo por qué sale por los medios de comunicación y le miente a la sociedad poniendo a los trabajadores como mafiosos organizados violentos y extorsionadores».

«No sé si es lo que piensa usted de la gente que trabaja en la calle o sus asesores lo dirigen mal desde el día q se mandó el operativo desde ya con un despliegue más que interesante e inapropiado por ser solos trabajadores hemos decidido levantar nuestros puestos para dialogar», agrega Salinas.

Salinas pide, igual, reunirse con Ramiro Tagliaferro, para que «podamos entender que todos queremos vivir en paz en nuestro querido y amado Morón».

El barra-comerciante finalmente quiere «limar asperezas» en público, al ver que no tiene suerte la protesta. Por su puesto, a mucha gente le dará lástima la falta de trabajo. Pero muy pocos tuvieron la suerte de Víctor, que está al frente de un negocio ilegal, pero le debe generar muy buenas ganancias.

 

A Brasil

Salinas tiene su cuenta de Facebook abierta al público. Allí existen registros fotográficos que dan cuenta de un viaje (aparentemente en avión) a Brasil, durante el Mundial de 2014. Las fotos fueron compartidas en su muro por uno de sus tres acompañantes, Sebastián García Zelaya, quien intimó a este medio a levantar la imagen subida por él y sacada con su cámara, según hizo saber a través de una carta documento con fecha de hoy.

Este portal recuerda que la imagen estaba colgada en una red pública y sin restricciones aunque a partir de ahora se preserva de mostrar los rostros de los acompañantes de Salinas, que no están cuestionados en esta nota. El fondo de la cuestión es que el referente de los vendedores tiene recursos económico que con condicen con los de un mero vendedor ambulante.

Por su parte, García niega ser dirigente político (aparece en su muro con banderas del Movimiento Evita, lo cual no ofende) y dice que tampoco es comerciante, sino «empleado y docente de Educación física». No desmintió el viaje a Brasil en el que se embarcó con Salinas. El puestero viajó con su hijo y con otro hincha del Gallo, Mariano Encabo, quien cursó derecho en la UM, estuvo en La Cámpora pero trabajó por la campaña a intendente del sciolista Pablo Navarro en 2015; además fue segundo precandidato a concejal en 2011, por la lista a intendente de Raúl Esteban (FPV).

 

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