Debate en el HCD: Para el gobierno de Morón el baile en el Salón fue un «acto institucional»

La polémica por el baile en el Salón Mariano Moreno en la previa al Bicentenario parece haberse agotado poco antes de llegar al HCD. Para el Ejecutivo se trató de un «acto institucional». La oposición chicaneó al oficialismo pero no subió la apuesta, pese a que amagó con una demanda penal.

La expectativa estaba centrada sobre quiénes irían al pedido de informes in situ solicitado por la oposición por la velada del 8 de julio, cuando funcionarios y concejales de Cambiemos esperaron la llegada del día patrio con una cena exclusiva, que terminó al ritmo de la cumbia, según se pudo observar en un video que subió y viralizó el equipo de prensa del sabbatellismo. Ese hecho trajo mayores consecuencias políticas que la propia gala, debido que el oficialismo buscó culplables por todos lados, incluso en su propio espacio. Era esperable que el intendente no bajara al recinto.

Las explicaciones las dieron el subsecretario de Legal y Técnica, Cristian Herrera, quien insólitamente se hizo de cargo de organizar aquel evento; y el secretario de Salud, Mario Ruso. «No hubo ninguna infracción, ni siquiera de decoro», dijo al cerrar un debate que se extendió por dos horas.

De entrada, el abogado del municipio le marcó la cancha a los concejales: «Estamos acá para una exageración. Vamos a estar a disposición todas las veces que sea necesario para dar informes. Pero en este caso me parece que todos hemos transgredido una frontera. Fue un evento institucional del Gabinete, al que se invitó a los concejales del bloque oficialista, pensado en el marco de los festejos del Bicentenario, como velada previa».

El abogado municipal explicó la velada: «Yo generé esa reunión y puedo hablar con autoridad: habíamos pensado en hacer una vigilia en la Plaza. Eso implicaba algunos costos que no estábamos en condiciones que afrontar por encima de los festejos. Al aire libre hacía frío y no era lo preferible. Lo pensamos en la UM, con la sinfónica municipal. La Universidad no podía. A principios de semana decidimos esta reunión. Tocó la guitarra un empleado de la Dir. de Cultura, canciones folclóricas y el himno lo cantó la esposa de un funcionario, con las luces y el sonido que ella utiliza para sus shows. Es cierto que deberían haberlo hecho extensivo a la oposición. Y haberse informado como los eventos de ese fin de semana».

«Esto es una pérdida de tiempo», insistió Herrera, quien advirtió que el próximo llamado se resolvería con «un informe escrito».

El massista Jorge Laviuzza le preguntó por qué no se comunicó nada desde el Ejecutivo cuando se viralizó el video: «A lo mejor con eso nos alcanzaba».

El subsecretario cruzó al FR por un comunicado donde se acusó una «fiesta privada». En una dura nota, el massismo advertía faltas graves a la Ley Orgánica de Municipalidades por posible «incumplimiento de los deberes de funcionarios públicos». «Evaluaremos la situación», indicó el viernes.

No era muy viable que el massismo fuera «a fondo». Tampoco el sabbatellismo, tan preocupados por la pelea política como por los acuerdos con el PRO.

«Estamos acá porque hubo un uso impropio de los recursos. Un abuso», planteó el jefe de la bancada del FPV, Hernán Sabbatella. Pero no hubo denuncia.

«Era una fiesta, con familiares de funcionarios. Tengo fotos del equipo contratado, de los soportes, como se hace un casamiento o cumpleaños de quince. Un empleado dijo que había mucho alcohol. Fue una frivolidad. Es un error, una falta grave»,sostuvo el hermano del líder del Nuevo Encuentro.

Herrera le contestó que los equipos fueron «prestados» y que hubo insumos «donados». Todo esto se tendrá que confirmar en un informe por escrito.

Jorge Laviuzza, presidente del bloque del FR, compartió que es «un contexto complicado» pero «no por ustedes», indicó a los funcionarios del Ejecutivo. »

«Entiendo que puede haber temas más importantes. Se viralizó tanto ese video que no nos quedó otra. No había explicación oficial. Hubo versiones: Que la música era de un celular, que no había luces, que no hubo alcohol, que eran donaciones que no pasaron por acá», indicó el escaño.

Para Herrera, la oposición «prejuzgó en el pedido». Y dijo que «no comunicamos nada porque no hacía falta: No le quita institucionalidad que no haya sido convocada la oposición». La institucionalidad la dio una resolución (366) del secretario de Gobierno, para las actividades del 8, 9 y 10 de julio.

Laviuzza puso en duda que fuera «una reunión de Gabinete ampliada»: «¿En el protocolo estaba cantar el himno y bailar cumbia?

«El intendente dio un discurso, cantamos el himno y fue un gran momento», explicó Russo.

El referente massista chicaneó: «Me hubiese gustado compartir una zamba, un gato, para cumbia también ando bien. Es una lástima que no me hayan convocado. Hay un bloque que ha colaborado constantemente». Sabbatella indicó que no hubiera ido. Al final se debatió la admisión de la jefa de bloque de Cambiemos, Analía Zappulla, quien declaró pocos días después a Un Medio que aquella fiesta, a la que no fue, había sido un «error».

El «error» terminó siendo un término utilizado por el propio concejal Diego Spina, el dialoguista K del recinto. «Podemos discutir todo el día si fue o no un error. Para mí no», indicó Herrera. Lo fue para el socialista Favio Martínez, quien consideró «penoso» el baile y obligado el debate, por el video.

Por último, se aclaró que hubo personal de la escuela de gastronomía durante la «vigilia», pero «no barman, porque no hubo tragos». Fin de la historia.

Laviuzza y H. Sabbatella

Laviuzza y H. Sabbatella