Un delincuente murió en un tiroteo policial, tras una persecusión desde Palomar a Ramos Mejía

Un delincuente fue abatido ayer en el centro de Ramos Mejía luego de una persecusión de 40 cuadras que había nacido en El Palomar, cuando un móvil del Comando de Patrullas de Morón intentó interceptarlo por maniobras «sospechosas» de sus ocupantes. Un cómplice y un policía fueron heridos.

El hecho comenzó en horas de mañana cuando un vecino se comunicó con el 911 para denunciar que un auto circulaba «de manera sospechosa».

A través de la Central de Monitoreo del Municipio, la Secretaría de Seguridad Ciudadana coordinó las tareas y se dio aviso al Comando de Patrullas para que compruebe lo que sucedía. Al intentar identificar a los ocupantes del rodado, se dieron a la fuga, dando comienzo a una persecución.

El vehículo fue divisado en Namuncurá al 1300. Allí policías vieron a varias personas que traspasaban mercadería desde una camioneta utilitaria blanca a una Renault Kangoo del mismo color, por lo que intentaron identificarlos.

Al ver el patrullero, los sospechosos se subieron a las camionetas y escaparon. Los agentes siguieron a la Kangoo, en la que iban dos hombres, a lo largo de unas 40 cuadras.

En la esquina de Espora y Medrano, ya en la zona céntrica de Ramos Mejía, los asaltantes chocaron con un Renault Megane, conducido por una mujer que resultó herida. La víctima fue trasladada al hospital Posadas, aunque quedó fuera de peligro.

Tras el choque, y al ser alcanzados por los agentes, los sospechosos comenzaron a disparar y se originó un tiroteo, en el que se efectuaron más de 30 disparos.

Durante el enfrentamiento murió uno de los delincuentes, mientras que su cómplice escapó corriendo y fue alcanzado a las pocas cuadras. Allí se volvió a enfrentar con la Policía y recibió dos balazos, uno en el abdomen y otro en el pecho.

Durante el tiroteo también sufrió un roce de bala el oficial subinspector de la Policía de La Matanza, quien fue alcanzado por un proyectil entre el cinturón y el chaleco antibala, que le salvó la vida, aunque tuvo que recibir asistencia en el hospital de Haedo.

Según informaron fuentes del caso, la Kangoo tenía pedido de secuestro ya que había sido robada en El Palomar la semana pasada, durante un hecho de piratería del asfalto.