Venta ambulante: Tagliaferro pide alternativas a la oposición y el massismo repudió amenazas

El predecible rechazo a la instalación de la Feria Peatonal Sarmiento dejó secuelas. A las amenazas que el massismo denunció por parte de los vendedores ambulantes se sumaron pintadas en las que se acusa de «traidor» al concejal Martín Marinucci. Pases de factura entre Cambiemos y el FR.

La jugada para «formalizar» la venta callejera dejó abierta la polémica. El acta acuerdo no contó con el respaldo ni del sabbatellismo, ni del massismo. Lo irónico es que agrupaciones K apoyaron la protesta de los vendedores tras los operativos, mientras que no hubo ninguna palabra de ese bloque.

El Renovador había sacado al menos un comunicado que respaldaba la lucha contra las «mafias», aunque pedía resguardar a los trabajadores. En el medio hubo acusaciones y quienes intentaron acercar posiciones. Evidentemente había negociaciones que mantenían frenadas las protestas en la calle.

«Estuvimos trabajando en la calle con trabajadores sociales. Censamos a 346 trabajadores. Ayudamos a los que necesitaban ayuda directa y muchos se han reconvertido. Con aquellos que querían seguir ejerciendo el comercio el municipio planteó formalizarse: que se identifiquen, que tengan un monotributo, que sean contribuyentes. Interpretamos que la salida a paseo a cielo abierto era una alternativa», explicó hoy Ramiro Taglaiferro.

Consultado por Un Medio, el intendente dijo que respetaría la voluntad del HCD y que seguiría buscando una «línea alternativa» a la venta ambulante. También dijo que «la oposición no habló del tema nunca». «Sería bueno que también lo haga. Pero es más fácil destruir que construir», apuntó.

Tagliaferro firmó el acta acuerdo con 46 vendedores y eso generó que la Asociación de Comercio intimara a los concejales a rechazarla. «No me consta la posición de ACIM. Sólo recibí la postura de una persona. La gente está feliz de caminar por las calles libremente. Y los comerciantes están contentos porque no tienen los vendedores en la puerta para competir con los mismos productos», se defendió el intendente, quien había recibido todo el respaldo de las cámaras empresarias, empenzado por la propia CAME, después de los desalojos, cuando la lógica era «tolerancia cero».

Por su parte, la oposición consideró que la salida oficialista a la demanda de los vendedores era un «retroceso», un error que ya se comprobó en los ’90.

«Se avanzó sin dialágo ni acuerdo con todos los sectores involucrados y, lo que es peor, cuando se advirtió de la causa “Solari Antonio Miguel c/municipalidad de Morón s/daños y perjuicios” Nº 51.713, producto de la instalación de comercios ambulantes sobre la calle Sarmiento. El Juzgado 10 de Morón hizo lugar a la demanda condenando al municipio y confirmado por la Sala 2 de la Cámara  de Apelaciones de Morón el 21 de febrero de 2006», recordó hoy el socialista Favio Martínez. En el Ejecutivo entendían que el fallo no afectaba la ordenanza que creó la Feria en 1995.

Por su parte, el bloque renovador acusó al oficialismo de “imponer” una ordenanza sin consenso.  Aunque también fue leído como una manera de tirarle la presión a los bloques opositores, en especial al que llevó Marinucci como candidato a intendente el año pasado (y lo tendrá en la lista en 2017).

«A partir de la decisión del bloque del Frente Renovador y de sus pares, comenzaron las amenazas y amedrentaciones. Amenazas telefónicas a concejales del bloque massista como el caso de Jorge Croche. Y amedrentaciones con pintadas en paredes apuntadas al referente del Frente Renovador de Morón Martín Marinucci», confirmó hoy ese sector mediante un comunicado. Las pintadas aparecieron durante el último fin de semana.

«El silencio oficial en repudio a estas actitudes no hace más que dejar a las claras un acuerdo entre el gobierno local y grupos marginales que en más de un caso, sus integrantes deberían estar presos», indicó el FR. «En los ’70 las pintadas las hacían los valientes, hoy las hacen los cobardes”, declaró Marinucci, quien pidió “urgente intervención e investigación de estos hechos al Ejecutivo” por «prácticas que creíamos haber olvidado».

A principios de agosto habían circulado versiones que vinculaban a Marinucci con los vendedores y con la barra del Deportivo Morón. Tras los incidentes, un movimiento autodifinido como «comerciantes unidos de Morón» aseguró al diario El Cronista que «Juan Monzón, uno de los líderes de la barra, habría cerrado un acuerdo de apoyo mutuo con el concejal Jorge Laviuzza y el líder local también del F. Renovador, Martín Marinucci».

Fuera de micrófono, en el massismo responsabilizan al gobierno local por los escraches. También denuncian acuerdos entre un sector del PRO y operadores del sabbatellismo, que antes tenían ascendencia sobre la barra, la venta callejera y que aún cuenta con un prolífero aparato de prensa y propaganda.