En su primera salida a la calle, la Defensoría del Pueblo encontró las carencias del Barrio Gardel

El defensor del Pueblo de Morón, Abraham Gak, lanzó un equipo a recorrer las calles y la primera incursión fue el Barrio Carlos Gardel, donde descubrieron todas sus carencias. Lo hicieron en mayo, poco antes de un mega operativo de limpieza, pero volvieron en agosto, con resultados similares. 

La modalidad es toda una novedad, tras siete años de Defensoría, la primera sin el sabbatellismo en el poder. Este mes volvió al populoso barrio «dado algunos reclamos recibidos a través de nuestra página web sobre situaciones relacionadas con acumulación de basura, autos quemados abandonados, basurales crónicos a cielo abierto, presencia de alimañas y también sobre el estado de las viviendas que fueron entregadas el último diciembre».

La primera visita había sido a principios de mayo, poco antes de que la gobernadora, María Eugenia Vidal, bajara al barrio y junto al intendente, Ramiro Tagliaferro, anunciaran el secuestro de 40 autos quemados, muchos robados, drogas y la detención de 11 personas tras una serie de mega allanamientos.

El 10 de agosto, el equipo de la Defensoría pudo observar «que los vehículos que visibilizamos en aquella oportunidad fueron retirados en un amplio operativo pocos días después. Sin embargo, no se han repetido estas acciones por cuanto al día de hoy sigue habiendo alrededor de 20 autos en estado de abandono en la vía pública».

«Pudimos corroborar que se dispuso un esquema diario de limpieza de residuos, contando para esta tarea con la cooperativa de Argentina Trabaja. Los vecinos y vecinas refirieron estar muy conformes con el trabajo realizado estas trabajadoras», informó la Defensoría.

Por otra parte, «se ha regularizado la frecuencia de recorrida del camión que se lleva escombros, chatarra y residuos de gran envergadura».

«Este servicio municipal se realizaría los días lunes, jueves y sábado. No obstante esto, pudimos verificar que existen determinadas zonas donde el servicio no llega lo que significa la proliferación en esos espacios de basurales a cielo abierto y focos de característica crónica», se asegura en el informe.

Además: «observamos en los pasillos de algunos monoblocks el desborde de la red cloacal, que inclusive llega al interior de las viviendas, provocando un importante peligro sanitario. Por gestiones de la Defensoría, AySA realizó trabajos de destape de cámaras sépticas pero el problema persiste».

La anterior gestión sin terminar algunas viviendas, otras fueron tomadas sin papeles. Todavía no fueron entregadas. «Aún no cuentan con agua domiciliaria, sólo persisten dos canillas comunitarias para las 44 familias. La luz todavía tiene una instalación precaria y el gas tampoco ha sido conectado», se indicó.

En función de este informe, el Defensor del Pueblo requirió de una entrevista con el Secretario de la UGC N° 3 del Palomar y la coordinadora de los Barrios Carlos Gardel y Pte. Sarmiento. También se presentaron referentes de Barrio.  «Aún estamos a la espera de una respuesta positiva», indicó Gak.

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